No viene al
caso como ni porque hoy volví a escuchar el tema que posteo abajo y me acordé de cuan triste me ponía
escucharlo.
La letra es
un bajón terrible, alguien que está completamente emperrado en no salir del
pozo.
Y me
pregunté cuantas veces sentí lo mismo que esa letra.
Corría el
año 1994 y Traumatologo me había dejado. Había decidido irse a vivir al viejo
mundo y para conseguir su ansiada visa de residencia se casaba con una europea
que era la hermana de un amigo que había conocido años antes en Las Vegas,
cuando había estado trabajando allá.
Estaba yo
enamorada de Traumatologo? Obvio que no. Amaba a Traumatologo? Menos que menos,
no lo conocía ni un poco. Pero me cerraba como novio, y que te dejen,
convengamos que es horrible.
Me di
cuenta que me pasé una vida enamorada del amor. Enamorada de novios que me elegían.
Yo iba por
la vida, y algún tipo que me cerraba como pareja se me cruzaba, y ahí estaba
yo, enamorada del amor. No del flaco, sino de la idea del flaco, de la idea de
la relación que quería con el flaco.
Demasiadas
películas y novelas románticas en la adolescencia pueden causar estragos en una
persona. Y creo que eso me había pasado. Llorar durante meses escuchando “Everyday”
es patético. Pero más lo es llorar creyendo que se llora a alguien que amas y
nunca amaste.
¿Boludeces
de juventud? Puede ser…
¿Cuando me
di cuenta que amaba realmente a alguien? Cuando conocés plenamente a ese otro.
Lo conocés
tanto como para darte cuenta en las cuatro palabras de mensaje de texto que
algo no anda bien.
Cuando tus
problemas quedan a un lado porque te preocupa ese otro. Cuando ese otro te
importa mucho más como persona que la relación que tenés con él.
Cuando el
amor te hace decidir hacerte a un lado, sabiendo que podés perder a esa
persona, solo porque se te cruza por la cabeza que la mejor solución para la
vida de esa persona, es que no te vea más.
Miles de
lágrimas, miles de temas, miles de horas de horas estando deprimida; dedicadas
al enamoramiento del amor.
Un día el
amor llega a tu vida, el día que menos lo pensás. El día que habías decidido
que lo mejor que te puede pasar en la vida es dejar de intentarlo. El día que
pensás que vale más un amigo sincero que una pareja.
Y un día te
encontrás pensando más en otra persona que en vos. En lo que le conviene, en
sus problemas, en cómo ayudarlo, en cómo solucionarle la vida, en cómo hacer
para robarle una sonrisa.
Cada sonrisa, cada
risa, cada cara de felicidad tuya hacen que mi vida tenga sentido.
Me costó un huevo decírtelo,
no me animé, me lo sacaste casi con tirabuzón el día que te lo dije, pero TE
AMO CON TODA MI ALMA.
Y elegí quedarme a tu
lado…en tus bajones, en tus días eufóricos, en los días de mierda. En la salud
y últimamente ambos en la enfermedad y la incomodidad.
Y en los días que no
entendés nada…para tratar de buscar explicaciones, para cagarte a pedos (aunque
no me guste) y sobre todo para “change subject”….
