Calculo que iría presa.
Y mientras pensaba en lo catártico que resultó escribir anécdotas de mi vida, o simplemente plasmar en letras lo que me pasa por la cabeza, recordé como empezó este blog y en que terminó.
Era un blog para descargar mi tristeza, mi angustia y mi enojo conmigo misma después de que "uno más" no funcionó.
Y me acordé cuando unos años atrás una noche aburrida de invierno, fui junto con una de mis hermanas al cine a ver esta película: "Alguien tiene que ceder".
Se las recomiendo. No es un peliculón de aquellos. Es una linda comedia romántica holywoodense para pasar el rato, pero con dos actores de la hostia: Diana Keaton y Jack Nicholson. (Con un plus para las chicas que se pueden babear un rato con Keanu Reeves)
La actuación de estos dos actores maduros es suprema, aunque sea un guión simpático.
La historia es simple: no voy a contar la película, pero tiene dos grandes escenas, una la pude encontrar en you tube, y la otra aún no.
En resumidas cuentas, es una historia más de desencuentros amorosos, de tipos que se "hacen cacona" a la hora de decidirse por una MUJER de verdad, de mujeres descreídas que le vuelven a apostar al amor al pedo, para volver a encontrarse con un cagón, inseguro e incapaz de relacionarse.
Y la protagonista, que es escritora, en un acto catártico, se la pasa llorando y escribiendo.
La primera vez que vi esta película y vi esta escena no pude parar de reirme, me reí hasta las lágrimas. La segunda vez que la vi (hace unos días por la tele), me sentí identificada con mis últimos 6 meses. Igualmente esta escena es sublime, y toda mujer desilusionada debería verla para poder reirse de si misma
Yo la acabo de ver recién cuando la bajé de youtube, y no puedo parar de reirme de mi misma, pensando en cuando hace unas horas atrás se me llenaron los ojos de lágrimas en un aeropuerto pensando boludeces...
Pero la mejor escena es LA CARA DE INDIGNACION de Jack Nicholson cuando se ve ridiculizado en el personaje de la obra de teatro que escribe Diane Keaton. Y ESA cara de indignación de un actorazo como Nicholson valen más que mil palabras. Sublime, como todo lo que hace Nicholson.
Y esa escena puedo verla una y mil veces y no paro de reirme cada vez que la veo.
Y ayer pensaba eso, si cada uno de los personajes nefastos que llenan las historias de este blog, y que las van a seguir llenando, pudieran leerse, me gustaría ser mosquito para verles la cara.
Ver si apararece "la cara de indignación sublime" tan bien interpretada por Nicholson...
En fin, yo no tendré ni a Nicholson ni a Reeves como Diane Keaton en la peli, pero al igual que ella, tengo mi laptop y me tengo a mí misma, que no es poco, y tengo mis historias, algunas que me hicieron llorar mucho, otras no tanto. Pero que hoy por hoy, TODAS, absolutamente todas; deberían darme risa...

Yo creo que este blog te ha servido más que mil sesiones de psicología. Ahora pensá qué vas a hacer con toda la plata que te ahorraste.
ResponderEliminarLa película la vi y, como decís vos, no es un peliculón, pero entretiene y te deja pensando.
Los hombres tenemos la dicha de verla a Diane Keaton. Muy lejos de aquella que protagonizó "Looking for Mr. Goodbar" o la que idiotizaba a Woody Allen en "Sueños de Seductor", hoy, con sus canas y sus arrugas, a los que tenemos algunos añitos nos sigue encantando. El mismo Nicholson dijo que no había nada más seductor que verla a Diane caminando por el set en ruleros.
Yo recuerdo la cara de indignación del personaje de Keaton, cuando Jack, en medio del infarto, debe reconocerle al médico de guardia que había tomado Viagra, justo la noche en que los dos quedaban solos en la casa. Sin llegar tan lejos, porque todavía no me ha llegado la hora de la pastillita azul (toco madera), imagino la circunstancia de un encuentro no planeado donde uno saca mágicamente el sobrecito del preservativo. Andá a explicarle que los llevás siempre "por si las moscas". Lamentablemente, es más común el desprevenido que el precavido. Y las mujeres también deberían llevarlo.
Aclaración: creo que los jóvenes son más conscientes de la importancia de la prevención. Por lo menos, aquellos de más de 20 años. Los mayorcitos son los que no piensan en los riesgos.
ResponderEliminarAl margen de la película, sobre la que coincido en tus comentarios, creo que lo importante de tu entrada está en el comienzo. Qué pasaría si los co-protagonistas de tus historias se leyeran en tu visión de la realidad.
ResponderEliminarY seguramente, más allá de los juicios, y suponiendo que los susodichos tuvieran un dejo de conciencia, les serviría para saber qué pasa del otro lado cuando ellos toman las actitudes que toman.
Y muy probablemente, como son unos imbéciles (la mayoría de nosotros somos imbéciles), sólo pondrían cara de indignación y exclamarían: Con todo lo quehice por esta mina y así me paga. Son todoas iguales!!!
Mario, a mi que un flaco venga "prevenido" me habla bien de el. Y en los de mi edad hay de todo, digamos un 50% y 50% que se tiran a la pileta sin prevención y otros que no. Recuerdo al caso clínico 6 que tanto me gustaba la primera vez que salimos y pasó algo, después de que pasara algo no sabía como explicarme porque tenía los forros encima, que su intención no era solo acostarse conmigo, habló tanto que dio ternura, cuando no debería ni haber abierto la boca.
ResponderEliminarSergio, pagaría por ver la cara de los que aparecen en este blog cuando se lean. Obviamente van a decir que las cosas no fueron como las escribo, pero este es mi blog y se escribe desde mi óptica, que de por cierto es bastante realista.
Y la verdad no se si son todos imbéciles, yo me crucé unos cuantos ja!
Sergio no dijo todos, dijo la mayoría. Y a mí me encantan las minorías.
ResponderEliminarAun en vida de mi señora siempre llevé encima un par de preservativos. Nunca los usé (y no es que me esté poniendo la corona de santo; santo soy solo por San Lorenzo). Cada tanto tenía que tirarlos y reemplazarlos por vencimiento. Pero considero que todos somos falibles y, por lo tanto, propensos a mandarnos alguna cagada. Pero prefiero mandarme una cagada (y luego afrontar las consecuencias) y no tres al precio de una.
ResponderEliminarSi es verdad Mario, dijo la mayoría SOMOS...
ResponderEliminarY se incluyó.
Igual, no creo que la mayoría sean imbéciles, sino que a muchos tipos les cuesta decir lo que les pasa, y manejar sus sentimientos cuando pasan por alguna crisis. ERGO, actúan como imbéciles. Algunos más potenciados que otros.
Otros son realmente minoría, y me alegro que pertenezcas a ella.
Dije que me encantan, no que perteneciera... ¡Jajajajaja!
ResponderEliminarCoincido, la cara de Nicholson es IMPAGABLE. Pero no me gustó que se perdiera en la corrección política de que el personaje de Diane Keaton se quede con él, y no con el otro...
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo Crai!!! yo me hubiese quedado con Keanu, un tipo lindo, más joven y abierta y perdidamente enamorado de ella.
ResponderEliminarPero no era final de Hollywood sino!
Si alguien consigue el link del video de esa escena please envienmelo!!!
Y me dejaste pensando CRAI!!!!
ResponderEliminarPara Hollywood lo politicamente correcto es elegir al tipo inseguro, cagón, mujeriego e impresentable, pero, eso si, el de su edad!!
O será que a las mujeres siempre nos puede "el impresentable" e impotente que no puede con nosotras??? Sigo pensando!!!
y a juzgar por las historias de amigas, mujeres en general y mías(de mi soltería) creo que siempre tenemos una tendencia a la elección del Impresentable. Triste, nos pinta la masoca en la vida, hasta que alguna podemos darnos cuenta algún día de lo tan equivocadas que estábamos.
ResponderEliminarGuadys
No chicas, la Keaton cayó embelesada por el encanto de los maduritos como yo...
ResponderEliminarEs por culpa de hombres tan cagones que somos tantas las mujeres maravillosas sueltas jajajajaja
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