En estos momentos estoy en Córdoba, en el que creo es el último viaje de trabajo a ver al Dr. N.
Y como este viaje lo he hecho durante cuatro años infinidad de veces hoy venía pensando en el vuelo la cantidad de anécdotas que uno junta en los aviones y aeropuertos. No solo este viaje, viajes a Tucumán, Salta, San Luis, Santiago de Chile, México, Jujuy.
Y cuando aún no trabajaba aquí pero ya trabajaba en esta actividad, fue Rosario, Iguazú y nada más y nada menos que Barcelona y Madrid...
Algunas horitas de vuelo nomás. Las suficientes como para darme cuenta que, salvando las diferencias, para mi los aeropuertos y aviones son lo que al común de la gente son la bondineta de línea, la combi o el tren.
Con un poco más de glamour, obviamente...
Hoy estuve al borde de uno de mis famosos brotes sicóticos en el aeropuerto antes de embarcar. Porque los aeropuertos sacan lo peor de mí. Pero sobre este tema voy a volver en un rato.
Los aviones y los aeropuertos también tienen sus delicias..., y quisiera enumerarlas
- las colas...todo son colas, check in y despacho de equipaje; pre boarding , boarding, en internacionales, migraciones, aduanas, colas para ir al baño en los aeropuertos y en los aviones...todo son colas y gente que se quiere colar (sobre este tema volveré en breve)
- niños maleducados, que un vuelo de una hora Bs As- Córdoba uno apela a todas las técnicas de relajación y meditación aprendidas a lo largo de su vida para no cagar a trompadas a la madre, padre o tutor de la hermosa criatura (o varias criaturas a veces). En un vuelo Bs. As.- Roma hizo que triplicara la dosis de alplax que generalmente tomo. Por dar un ejemplo (Bs As.-Roma son 16 horas y Alitalia tiene espacio en los asientos para que entre una persona de metro veinte, yo ya quedo grande...)
- Los gritones...son grupos generalmente de varias personas que van a los gritos por todo el avión de una punta a la otra sin darse cuenta que en el medio de ellos hay gente que no quiere escuchar de que hablan...
- El pateador de riñones. A ver, yo entiendo que el espacio es chico, OK. Pero si el asiento es una basofia y todos estamos apretados, tratá de quedarte quieto, ya que tus rodillas cada vez que se mueven para intentar alguna pose yogui, van a dar a mis riñones. Y a la vez número 500 no es nada divertido
- La inepta de la agencia de viajes: le pediste en un vuelo internacional mínino 55 veces que te reserve cualquier pasillo, el que sea...Y no!!! Nunca confíes en ellas. Hay que chequear en ventanilla. Te sacan en el asiento de 3 en el medio cuando viajás sola. Si viajara contra la ventanilla, bue...por lo menos me desnuco para ese lado. En el medio podés llegar a no mover el cuello nunca más. Un Bs As-DF entre una yanquee que se movía todo el tiempo y un marmota que roncó todo el viaje, fue lamentable. Peor aún fue un Buenos Aires-Roma entre una mina bastante normal y un belga parecido a Mick Jagger pero que media como dos metros y sufría de hiperkinesis. Que se sumó a las criaturas que hacían ruido. Si, estuvo bien la triplicación de la dosis de ansiolíticos, otra no me quedaba.
- El roncador compulsivo: entiendo, aunque me disguste soberanamente que ronquen en un vuelo de más de 5 horas...Bueno te tuviste que echar una siesta. En un vuelo de una hora a Córdoba, al minuto 10 de despegar de la pista, entrar a roncar como serrucho es totalmente innecesario...y desagradable. Una vez me tocó un engendro medio nerd al lado en un vuelo a Córdoba que me dió ganas de meterle en esa boca de hipopótamo roncante todos los papelitos de los envases de las cositas de Havanna que te dan el los vuelos de LAN. Así se ahogaba un poco....
- Las azafatas y azafatos: Porque cuando yo era pequeña para ser azafata había que ser alta, flaca y linda??? A mi me dijeron desde chica en mi casa que yo no podía aplicar NUNCA a ser azafata. Por eso me dediqué a estudiar. Pero ahora a duras penas llegan al metro sesenta...y de lindas...no tienen nada. Los azafatos zafan....algunos. Hoy vine con uno que era el Marcelo Polino de LAN Argentina
- El cagador: y acá no me refiero a gente garca. Sino a los inmundos que se echan unos garcos siderales en esos baños diminutos de avión y dejan una baranda que te persigue hasta que llegás a destino final
- El aplastador de equipaje de mano: todos y todas tenemos derecho a llevar equipaje de mano, lease y entiendase una mochila, una valija pequeña, una cartera, la laptop o bolsas del Duty Free. Es un y/o. Pero para algunos es todo Y. Y aparte llevan abrigos, y cosas pesadas y las tiran sobre tu mochila, que solo tiene la laptop de trabajo. O sea, te la rompe y vos te quedás sin laburar en el culo del mundo, porque un tarad@ se cagó en que en "el compartimento para el equipaje de mano" hay cosas de otros pasajeros. Aparte de eso, te tiran encima todas sus porquerías y tu mochilita fue a parar a la otra punta y después anda a encontrarla.
He tenido durante varios vuelos encuentros musicales variados y paso a detallar:
1- Vuelo laboral Córdoba-Bs As con MM en febrero de 2009; nos acompañaron Los Autenticos Decadentes
2- Vuelo laboral Santiago de Chile- Bs As con MM en marzo de 2009, Zeta Bosio voló con nosotras (en business, de más está explicar, no?)
3- Vuelo vacacional Lima- Buenos Aires (escala desde NYC) con MM, noviembre de 2009, Los Babasónicos (ya comenté en el post "Hablemos de Música")
4- Vuelo laboral Salta- Buenos Aires, venía sola, en el mismo vuelo que Fito Paez.
Pero lo gracioso fue el primer vuelo.
Febrero de 2009, un calor de la hostia en Córdoba y en Buenos Aires, visita al Dr N cuando recién empezaba la histeria, yo venía vestida bastante de verano (por así decirlo). Blusita color coral escotada, pollera tubo justo arriba de la rodilla con flores coral y otros colores y unas sandalias DIVINAS con un taco ALTISIMO y taco casi aguja. Carterita y mochila ...
Aeropuerto a la vuelta con MM vemos el bardo que era toda la banda junta de Los Autenticos, banda que por cierto me gusta desde antes que fueran conocidos, ya que los he ido a ver cuando tocaban "under" (para que se den una idea de lo vieja que soy). Los tipos la verdad es que son muy divertidos.
Cuando el vuelo aterriza en Buenos Aires, yo estaba del lado del pasillo, y cuando se hace el amontonamieto para querer bajar y no te abren la puerta (en estas situaciones la gente se parece mucho al ganado, posta!!) yo veo que mi mochila (que iba en el "overhead compartment") había sido eyectada hacia otros confines. No llego, porque mido un metro y medio. Miré alrededor para ver si algún caballero se apiadaba de mi (cara de damicela en apuros), pero en general, los hombres que viajan en avión son menos caballeros que la mierda, a menos que te quieran levantar (sacando contadísimas excepciones).
Los azafatos en estos momentos de turba asesina desaparecen.
Así que me armé de coraje, con la pollerita medio cortina y mis super tacos, de subirme al asiento e incursionar a ver donde estaba mi mochila. Mi OGT, que no es pequeño, quedo a la altura de todas las cabezas y a la vista de todos los señores.
Dos filas más atrás empezaban los asientos de Los Auténticos. Cuando por ahí se escucha la voz de uno de ellos imitando a un vendedor de bondi y dice "Señores Caballeros, a ver quien es tan amable de ayudar a la dama que está buscando su equipaje". Todo, pero todo el avión se me quedó mirando a mí, y a mi orto, obviamente...Y yo me puse del mismo color que mi blusita, CORAL!!!!
Los aeropuertos y aviones son un mundo aparte. Yo encuentro más gente conocida en aeropuertos y aviones que en la calle, lo cual indica que paso más tiempo de mi vida volando que caminando, todo un tema.
Sin ir más lejos a mi último novio lo conocí en un avión.
Pero para rematarla hoy me crucé con un sujeto que conjugaba en una misma persona dos características aeroportuarias que detesto.
No voy a hacer en esta entrada un tratado de "los coladores" ( o los que se cuelan). Sacan lo peor de mí al punto tal que mis amigas en la cola de Buquebus después de un episodio que tuve con una familia me dijeron que un día alguien me iba a pegar. Mi ex novio cuando le comentaba mis peleas encarnizadas con la gente que se quiere pasar de viva en la cola del super me decía "si estás conmigo y te empezás a pelear así, yo me voy".
Yo pienso que el vivo que se intenta colar (porque generalmente no los dejo) es un gran hijo de puta que se caga en mi tiempo y en el tiempo de toda la gente que como yo respeta las normas de convivencia. Y a los hijos de puta hay que acomodarlos cada tanto. Y no se porque, el papel de justiciera a veces me sienta bien, a veces. Hoy parece que no. Parecía fumada, o (lo cual es muy real) tenía la cabeza en otro lado...y un día muy feliz.
Situación: LAN en el momento de embarque, divide las colas en "asientos de 15 a 28" que entran primero, y "asientos de 1 a 14" que entran después. Esto siempre y cuando se entre con manga. Y lo cual es muy lógico ya que primero completan el final del avión para que la gente no se atasque en los pasillos.
Mi cola, la de asientos 1 a 14, llegaba a un punto donde había una pared y daba una vuelta. Y acá es donde aparecen "los vivos de siempre" que se hacen los boludos y cuando ven que la cola dobla, se ponen a doblar la cola del otro lado en vez de fumarse a las 20 personas que estamos del otro lado. Yo estaba a dos personas de la bifurcación y SABIA FEHACIENTEMENTE que iba a pasar primero que esa manga de inadaptados sociales que hacen la "cola alternativa". Primer persona que ocupaba la cola alternativa, una asiática que no sabría decir si hablaba o no español, pero que se hizo la pelotuda olimpicamente y miraba como los caballos para adelante. Segundo sujeto, cincuentón cara de "uno más en el montón". Me mira cuando lo miro. Me clava la mirada y lo miro con mirada de rayos fulminante y cara de asesina serial. Cara de orto galopante que decía "ni en pedo me vas a ganar el lugar en la cola, hdp".
Nos ibamos clavando miradas a medida que la cola bifurcada se adelantaba y se iba haciendo una. Hasta que coincidimos en el pasillo de entrada donde se entrega la boarding pass que logro entregar primero. Acto seguido me gana posición y así nos seguiamos mirando con lo que yo creía era mi peor mirada asesina. El con cara de boludo pero "te miro porque me doy cuenta que me miras" y yo con cara de serial killer. La cola antes de la entrada a la manga se atasca y lo empiezo a mirar con furia y desprecio porque aparte, ni siquiera caballero para darme el lugar en una cola. Detestable. En la manga le hacía carrerita para subir primero al avión pero el muy turro me ganó. Hasta que entramos, yo detrás de el, con ganas de revolearle un mochilazo (con laptop incluída) en la nuca. Y que hace???? QUE HACE ESTA PORQUERIA HUMANA????
La gran "Bloqueador de Pasillo" (paso a ilustrar la segunda clase de gente que detesto, seguida a los que se pasan en las colas)
Y lo más triste, cuando ya lo empiezo a mirar con cara de Hannibal Lecter, American Psycho y el Petiso Orejudo todos juntos, bufando y resoplando como un toro embravecido, me mira timídamente, con un poco de cara de "me querías levantar", me sonríe y me dice con voz picarona, "nos toca viajar juntos" (acompaña palabras con cabeceo hacia la fila)
Marietta: "NO!!!!! Querido movilizate un poco, a ver si te apurás!!!!!
Los aeropuertos tienen sus delicias...
Y espero poder seguir contandoselas...
Les comparto un enlace de otro blog, donde me robé la foto ilustrativa de esta entrada. Me gustó mucho la comparación de que la vida es como un aeropuerto...
http://santosrivas.blogspot.com/2011/03/la-vida-es-como-un-aeropuerto.html
Buenas noches.
PD: Cuando mañana seguramente lean este post, estaré notificando al Dr N que no me va a ver nunca más!!!!







