Mi lista de blogs

domingo, 26 de mayo de 2013

Recetas





Seguimos con las recetas: esta es de mi propia autoría y realmente solo seguí mi instinto por cocinar algo rico.
Estaba en el super y vi unos hongos frescos, feteados, que me llamaron para que los compre.
Compré la bandejita sin saber a donde iban a terminar. Una vez hice una tortilla de hongos impregnados en vino blanco que quedo un manjar.
Pero no. Llegué a casa, piqué una cebolla, y la doré en aceite de oliva. Una vez dorada le eché la bandejita de hongos feteados, sal, pimienta negra (uso molinillo y le echo en el momento) y pimienta de Jamaica (lo mismo, con molinillo y molida en el momento).
Mientras tanto había descongelado un pedazo de lomo y lo corté en cubitos. Los salmipenté y los cubitos se fueron sellando con los hongos y las cebollas en aceite de oliva.
A medida que tenía cada vez mejor olor, le eché un buen chorro de vino blanco, cuando recordé que en la alacena quedaba una bolsa pequeña de lo que alguna vez fue el kilo de tomates secos de su propia finca que me había regalado el Dr. N en el año 2010.
Estaban demasiados secos como para esperar que se hidraten en agua y vinagre (que es como los hidrato para preparar conservas) así que herví un poquito de agua y los dejé hirviendo un buen rato hasta que se empezaron a ablandar.
Una vez tiernitos los tomates fueron a parar a la cacerola de la carne y los hongos…
Un toque de maicena, apenitas un toque de malbec (si, vale la mezcla de vinos!) y dejar reposar.
Se puede acompañar preferentemente con arroz blanco.
“Otros” lo acompañan con puré de papas.
¿El secreto para que sea perfecto?: almorzarlo un domingo en pijama de invierno o calzoncillos, en patas, en la mesa ratona del living. Con un solo copón de vino malbec compartido. 

sábado, 18 de mayo de 2013

Conchuanécdota



Como algunos de ustedes saben, hay muchos días, cada vez más; que trabajo desde mi casa.

Algunos días, cuando me harto del encierro y no estoy tan enloquecida de trabajo, suelo irme a algunos bares con wi fi cerca de mi casa, y almorzar o merendar mientras trabajo viendo un poco de gente.

Si hay algo que no tiene desperdicio, es escuchar conversaciones ajenas.

Hará unos meses le contaba a Alguien una conversación que escuché entre tres hombres, que la tendría que haber grabado para luego volcarla acá. Un padre con dos hijos varones, uno por casarse y completamente enamorado, el otro separado. Tuve que dejar de laburar para poder prestarle atención, realmente una conversación riquísima!!!

Pero hay otros días que me detengo en conversaciones políticas, chismes económicos y boludeces.

La última es una boludez simpática, pero que nos define a las mujeres tal cual somos y nos pinta de una;  es una conversación entre dos amigas que estaban en los silloncitos de atrás mío; en un bar que suelo ir seguido  y que está a la vuelta de casa.

Amiga 1 le contaba a Amiga 2 algunas "maldades" y "sutilezas" que hacía una amiga de su novio/pareja para con ella. Comentarios ácidos y conchudos, típicos de mina que; o no se la bancaba; o no se bancanba que su amigo esté feliz y en pareja.
En realidad nada que a ninguna de nosotras no nos haya pasado.
Podríamos jugar al juego de "Levante la mano quien no tuvo una suegra, cuñada, amiga conchuda de su pareja o amigo fiestero de su  pareja, que no nos haya roto las bolas!!"
Les pediría que manden o comenten maldades, conchudeces y demases y podríamos escribir una enciclopedia, seguramente.
Nada más entretenido que sentarme con mis amigas, mis hermanas o amigas de mis hermanas para enriquecerme en el karma de cuanta conchudez puede haber suelta.

Pero focalicemos.

La conversación seguía entretenidísima en los detalles de las conchudeces que una le hacía a la otra y como la otra se las venía bancando.

Hasta que vino el remate final.

-Amiga 1: "bueno, igualmente ahora está un poco más calmada, ahora se consiguió un garche y está a los saltos de contenta!!! Esperemos que se deje de joder!! capaz que necesitaba una alegría nomás...
-Amiga 2: "ay nena que le dure!!! porque con lo que la conozco, si no le dura, se deprime Y VUELVE RECARGADA!!!!!"

La conchudez femenina es como la estupidez humana: INFINITA....


miércoles, 8 de mayo de 2013

Cerrando etapas




Hace algunos años atrás yo iba a un analista que me decía que superar  los problemas cuando uno no los ve, no es superarlos. A los problemas nos referimos a mis relaciones con los hombres.

Específicamente a mi relación con El Gordo, ese sujeto que tanto daño me hizo y del que casi nunca escribí en el blog. Por ahí algún día lo haga, pero tengo que pensarlo mucho.

El Gordo y yo estuvimos entre idas y vueltas cinco años juntos. Cinco años de mierda donde yo me dejé arrastrar por su locura y casi me vuelve loca. 

Ni vale la pena ponerse a ahondar en detalles, porque ninguno fue divertido. Ni siquiera lo amaba, porque hace unos años me di cuenta que no estaba enamorada de él, sino que estaba enferma de él. 

Como El Gordo es un psicópata y laburamos juntos esos cinco años; yo tomé el toro por las astas y un buen día, dos años después de habernos distanciado, y con el siguiéndome a cada día de guardia que yo me cambiara, decidí irme a la mierda de la benemérita institución hospitalaria y me fui a laburar a otro lugar.

Una secretaría de un Ministerio donde conocí a Su Ancianidad. 

Algo de él hablé en el blog.

Bueno como siempre digo nada tiene que ver con nada y todo tiene que ver con todo. 

El domingo por la mañana, luego de hablar por teléfono un largo rato con Alguien, me decidí a ordenar y limpiar un cajón de la cocina que tenía olor a humedad. 

Un cajón donde adelante había cosas que uso, pero en el fondo había cosas que no uso. En ese fondo había muchos recetarios de cocina que hace tiempo que no miraba y entre tantas boludeces encontré una cajita de Marlboro box vacía. Vacía sin cigarrillos, abrí, dentro había un encendedor mini Bic blanco y un corcho de una botella de vino. 
Y lo recordé todo. 
Mi primer noche en este departamento con El Gordo. Mi primer noche en este departamento hace 15 años atrás!!. La cena, el vino, los lentos, el tirándose el vino en el ambo blanco, el tirándose encima de mi colcha portuguesa blanca novísima y dejando sus huellas de sus zapatones número 45 en ella. (SPME) 

Y me pregunté porque guardé tantos años esa cajita de cigarrillos vacía con ese corcho, habiendo borrado e mails, tirado regalos, cosas personales entre las cuales había un estetoscopio. Hasta rompí en un brote de furia una bandeja de madera para desayunar en la cama que me había regalado. 
Lo único que me quedaron son los CDs de Sabina. 
Y esa puta caja de cigarros...
¿Porque la guardé?
Porque era uno de los poquísimos recuerdos lindos que tuve de esa relación, y no quise descartarlo. 
La dejé un par de horas sobre la mesada y cada vez que entraba a la cocina la miraba.
Como un recuerdo de ese pasado angustiante. Hasta que me decidí, me encanuté el encendedor (todavía funciona y a veces se me humedecen los fósforos de la cocina) y tiré la caja de cigarros con el corcho.

"...teniendo tantos recuerdos lindos en mi actual relación, de que sirve guardar el único recuerdo lindo que te queda de un ex que te volvió loca?..."

Y se fue...

Pero esto no termina acá.

Hoy. Miércoles 08 de Mayo de 2013. 
Algunos saben, otros no, pero ultimamente trabajo la mayoría de los días desde mi casa. Lo cual está bueno, pero cuando te sentís mal, como me sentí hoy todo el día, trabajás desde la cama (con mi bandeja patética para la laptop)

Después de laburar nueve horas casi sin parar, ( solo paré para hacerme una sopa a las dos y media de la tarde), decidí salir de la cama e ir a comprar pan para tostadas y café. Cruzaba una avenida a media cuadra de mi casa llena de bolsas en la mano cuando Alguien me manda un mensaje de texto para mandarme un beso.

Miro el mensaje, tomo el teléfono con la mano, lo alejo para hacer foco (por la presbicia, no veo de cerca y estaba cruzando una avenida), cuando levanto la vista y lo veo caminando por Callao. 
Su Ancianidad....
Si!!! Su Ilustrísima Ancianidad, igual que siempre el hijo de mil putas!!! El tiempo no le pasó estos seis años que no lo vi. 

Hago foco nuevamente con la vista, aunque de lejos veo re bien y le grito su apellido. Se da vuelta y me ve.

Le sonrío, me sonríe, nos abrazamos. 

Rarísimo!!! La última vez que lo vi, en el 2007, aún nos movíamos el piso. 

Nos pusimos a hablar, me contó que vive cerca de mi casa nuevamente (con su mujer, obviamente); y nos pusimos a charlar como si nada. 

Hasta que lo veo que empieza a estirar el cogote y le digo "Esperás a alguien?"
-"no, solo estoy buscando un bar, así nos tomamos un café y hablamos más tranquilos"

Como aquellas tarde de domingo de 2005 que me lo encontré cuando volvía del super y fue la primera vez que nos vimos fuera del laburo; nos sentamos a hablar como si nada hubiese pasado. 

Y pasaron cosas!!! Mierda que nos pasaron cosas!!!

Le he dicho a solo dos personas en mi vida "te amo". La primera fue él. La segunda es Alguien. 

Le costaba mirarme a la cara. Le costaba mirarme a los ojos. Tuve que demostrarle que no había rencor, preguntándole por su vida personal como si nada.

Contesté el mensaje a Alguien diciéndole que tenía que contestarle a mi pareja que me había enviado un mensaje para que relajara un poco. 

Me preguntó como estaba y le dije que muy bien. No especifiqué detalles, ¿para que? 

Y de repente empezó a ser el mismo de siempre, sin la carga sexual de antaño (convengamos que en el estado en el que salí de casa a hacer las compras no calentaba a nadie...); hablando de su familia y refiriéndose a su mujer como "mi mujer". Y no hablando en singular como antes. 

Y de repente nos empezamos a cagar de risa. Y de repente me di cuenta que ese hombre frívolo, tan "de mundo"; no lo era tanto. 

Que todo lo "de mundo" que era o había sido, y me encandilaba, lo soy yo ahora en mi laburo. 

Que es uno más. Que no es taaaaaaan especial. Que si, que es un hombre de casi sesenta años, por más que esté espléndido. 

Que es un tipazo con el que me puedo tomar un café y cagarme de risa un buen rato, pero que dista y distará siempre de ser el hombre de mi vida.

Un hombre que no te elige, que te tiene como segunda opción, que no se juega por lo que siente y que antepone su comodidad y bienestar económico antes que los sentimientos, no tiene absolutamente nada que ver conmigo. 

Después de pagar la cuenta y cuando nos íbamos del bar me dice "....bueno cuando vas a la oficina cada tanto, mandame un mensaje y almorcemos en Puerto Madero..., hay tantos lugares lindos por ahí"

La chica de los almuerzos..., nunca más!!

Soy la mujer del desayuno, almuerzo, merienda y cena. Soy la mujer que prepara picadas, fideos, que deja sin cenar a su pareja cuando está cansada, que hace una torta y la pasa por la frontera en un tupper para irse de viaje con su hombre, la que cocina la torta para el desayuno, la que pone velitas románticas y enfría el champagne. La misma mujer que le gusta salir a cenar y a almorzar a lugares copados los fines de semana y días de semana. 

La mujer que su hombre quiere presentar a sus amigos. 

Y ahí me di cuenta que estoy en el lugar que quiero y siempre quise estar con el hombre que siempre soñé encontrar.

Es verdad, si yo hubiese conocido a Alguien hace unos cuantos años atrás, no le hubiese dado bola. 

Y lo más seguro es que el tampoco me hubiese dado bola, porque yo tenía un pedo en contramano en la cabeza.

En la vida hay que pasar mucho dolor para poder valorar lo que se tiene. 

Hoy, Alguien y yo nos encontramos. No es ni fue fácil, pero creanme que vale el esfuerzo.

Todas las circunstancias que nos rodearon, rodean y por ahí nos rodeen el día de mañana, son eso, circunstancias. 

El amor es más fuerte (Tanguito dixit)


sábado, 4 de mayo de 2013

Una anécdota más...







Hace unos días atrás hablando con Alguien de mis episodios varios de colon irritable (lo mío no es muy cool que digamos), recordé unas semanas en el 2009 que  tuve que hacer una dieta estrictísima porque si me salía medio segundo de la dieta, me daban naúseas, vomitaba, tenía unas jaquecas que me dejaban idiota y unas descomposturas intestinales épicas.
Recuerdo esa época porque estaba divina de flaca, y porque solía salir a todos lados con el reliverán sublingual en la cartera. La anécdota fue  en una de las tantas salidas de soltera que íbamos a los after office con MM y otras “mujeres sueltas” (divorciadas y solteras). Bueno uno de esos tantos miércoles o jueves terminamos en Palacio Alsina en una fiesta invitadas por un conocido de No Se Quien.
Allí me presenté con MM y nos encontramos con el resto del grupete.
Treintinueve años es un número y ya una no está para boludeces, entre esas “boludeces” se encontraba ir a bailar a los after. Mis amigas se encervezaron, enchampagnaron y entraguizaron pero yo no pude ni olerme el perfume que me había puesto porque un mililitro de alcohol etílico y volvía con todos el síndrome viral desconocido que me estaba consumiendo.
Mi noche fue un martirio, porque me cayó la ficha que bancarme un after office en total estado de abstinencia es algo que jamás había hecho. Mínimo hay que clavarse una birra, porque tanto pelotudo (y pelotuda también) dando vueltas amerita que uno  quiera evadirse del lugar.
Mi grupete se dispersó (éramos unas cinco o seis); y solo quedamos cercanas, MM,  otra más y yo. MM estaba tratando de sacarse de encima un tipo que estaba bastante bueno (yo era la única que podía opinar porque no había bebido); pero que según MM era insoportable. La otra conoció un pibe con el que estaba a full y que hoy en día es su segundo marido.
Y yo estaba tan agria por la falta de alcohol y venir sintiéndome mal hacía semanas, sumado a la falta de sexo prolongada; que observaba a los sujetos masculinos en cuestión y cada vez me convencía más que iba a morir sola y  se me iba a cerrar tanto de no usarla, que iba a volver a la virginidad.
Empecé a recordar mi época dorada en el 2005, donde había sido habitué de ese lugar, donde me divertía a más no poder y donde mi actitud, completamente diferente a la de ese momento, hacía que muchísimos tipos se me acercaran en una noche.
Cuando de repente veo un grupo de dos o tres nabos, normales, ni lindos, ni winners, ni feos, ni gomas, que estaban dele joder a dos gatos, pero dos gatos de poca monta, cuasi travestis, mal vestidos, mal arreglados, y hasta con pinta que cobraban. Una de ellas hasta tenía pinta de sucia.
Uno de ellos se les hacía el lindo, los otros dos acompañaban, y los gatos, creyéndosela, histeriqueaban.
Mientras los observaba con mi botellita de agua mineral en la mano, pensaba que ya se me había pasado el cuarto de hora. Que era hora de dejar las pistas, que por más que aparentaba muchísimos menos años, que aunque todavía estaba buena, no toleraba lo que pasaba en esos lugares. No por lo menos sin alcohol.  
Recordaba a todos los amigos hombres que tengo con frases del tipo “a esa hay que cogérsela con la bandera argentina en la cara y hacerlo por amor a la patria” o las frases de mi amigo Ernesto en épocas de facultad “después de las 04 am si tiene todos los dientes es un lujo!!!!”.
MM se hinchó las pelotas del boludo que la acosaba y la otra estaba entretenida besuqueándose con su futuro segundo marido. MM se me acercó y me dijo:  “nos vamos”?. Obvio que le dije que sí.
Extraño a MM, siempre tuvimos el mismo timing de rotura de huevos del entorno.
Después de ponerme la campera de cuero, me di media vuelta, me acerqué al ganso que se estaba tratando de levantar a los dos gatos horripilantes, y le di mi blíster de reliverán sublingual.
Me miró sin entender nada, me preguntó que le estaba dando (con miedo a que le cobrase algo, supongo), y le dije “reliverán”.
-Para que voy a querer reliverán?
-Porque si te pensás enfiestar con esas dos minas, hermano, lo vas a necesitar….

Me di media vuelta dejándolo boquiabierto y con sus dos amigos cagándose de risa y emprendí la retirada.