Hasta que una famosa película apareció en el mercado cinematográfico, no podíamos definir este personaje dentro del gran y variado grupo de "locas de mierda".
Hasta que en 1987 apareciera la famosa película que en Argentina se llamo "Atracción Fatal" (Fatal Attraction su título original), este personaje no había sido descripto de manera tan brillante: La Hierveconejos.
Atracción Fatal pasó a ser después un clásico del cine, y para saber de que se trata una "hierveconejos" definitivamente hay que ver la película.
Pero lo que no muestra la película es de que lado está la hierveconejos. En la película te muestran a la amante de un tipo casado, ella una profesional exitosa e independiente, que se obsesiona con su amante, cuando el intenta dejarla le hace la vida imposible y empieza a hostigar a su mujer e hijos de una manera enferma.
Pareciera que las mujeres despechadas solemos (y me hago cargo porque me ha pasado) caer en ese papel obsesivo y persecuta del "impedimento de nuestro amor".
Proyectamos nuestro odio y obsesión sobre un objeto/sujeto para no ver la realidad cruel. Nuestro amor nos dejó, nuestro amor nos engañó, mi realidad virtual y mundo de fantasía está pendiendo de un hilo.
Y lo que no explica la película tampoco, es que no depende de que lado del trío esté la Hierveconejos, la posibilidad de serlo, está en los dos bandos.
La Amante
La Esposa Ideal
Cuando yo me convertí en la Hierveconejos (por eso es que hablo con conocimiento de causa) casualmente no era la amante.
Yo en ese entonces era una mujer seria, que creía en la fidelidad y la monogamia, y en el amor eterno.
No era la esposa ideal, pero era algo así como La Novia/cuasiconcubina Ideal.
Y la verdad no es agradable para nada. La Hierveconejos vive (y cuando digo vive, es vive, respira, come, se alimenta y se cuida) solo para hacerle el mal al objeto de su odio.
Su vida deja de ser suya y empieza a vivir la vida del objeto de su odio para ver cuando hacerle mal, cuando decirle algo que ella piensa que la pueda herir.
Intenta abrir su casilla de correo, ver sus mails, y saber cuales son sus "debilidades" para darle donde más le duele.
La Hierveconejos al principio trabaja desde las sombras, desde el anonimato, para que no la pesquen. Porque si aparte el "objeto" de su amor se entera que es la causante de quilombos con terceras personas, sabe que no lo va a recuperar nunca más.
En el caso de la Hierveconejos amante, ponerse a joder con la familia es jodido, y es causal de perder totalmente al "objeto" de su amor.
En el caso de la "esposa/novia " se tiene que fumar el enojo de "vos querés que mis amigos, jefa, colegas, compañeras de trabajo.... piensen que yo me casé con una loca???"
Tienen un punto en común los dos tipos, son patéticas.
Se diferencian en uno solo: La Hierveconejos amante, sabe que es patética, en el fondo lo sabe y lucha con uñas y dientes por el amor perdido.
La Hierveconejos "Legal" cree que la patética es la otra (amante, posible amante, amiga o compañera de trabajo de su peor es nada). Perooooooo, es tan patética como el otro caso.
Es más, creen que tienen al boludo en cuestión agarrado de las bolas "por los chicos", "por la deuda del crédito hipotecario" y porque un divorcio, bien sabemos todos, cuesta mucha plata y generalmente los que más pierden son los hombres. Este tipo de espécimen cree que tiene la vaca atada. Bien, dependiendo del boludo en cuestión puede que la tenga.
Pero es aún más patética que la otra que si se sabe patética.
Porque? Porque duerme, come, vive, y hasta garcha con un tipo que se la pasa pensando en otra mujer y que seguramente es el eje de todas sus fantasías.
A veces ni siquiera "la tercera en cuestión" consuma el hecho con el marido de la hierveconejos, pero el solo hecho de saberla cerca, a esta clase de sujeta le genera violencia. Y ahí empiezan a actuar, como siempre desde las sombras
Hay dos clases de Hierveconejos:
- La inteligente (dentro de las que me incluyo) que se cuidan de nunca dejar huellas.
- La débil mental, que cree que actúa desde las sombras y deja registro de lo que hace. Una de dos, o le importa tres mierdas que la descubran (por lo que me pregunto, porque actúa en forma anónima si le da lo mismo ser descubierta o no); o no le da la materia gris para no dejar registro de sus acosos.
Cuando una se da cuenta que fue una hierveconejos, tiene que saber, por más que supere esa relación, que la Hierveconejos vive adentro tuyo.
Por eso hay que plantearse algunas cositas:
- Un tipo que te hace sentir que te da su amor como migajas, que no merecés una relación plena, es lo que estás buscando?
- Si tu marido/novio/amante es un mujeriego serial, vos lo vas a cambiar??
- Crees que retenerlo por los hijos en común, créditos hipotecarios, deudas con el fisco y negocios familiares montados con dinero de ambos, va a hacer que ese hombre te respete más?
- Que se quede a tu lado por "lo que debe" y no por "lo que quiere" te hace feliz?
- Que se acueste al lado tuyo y que te coja pensando que sos otra, no te da asco?
- Si tu marido/novio/pareja es un buen hombre y no un mujeriego serial, pero la relación llegó al famoso "punto de no retorno", y su vía de escape fue buscarse cualquier argumento para escapar de la relación, te sirve de algo que se quede a tu lado por sus "deberes" pensando mucho en sus "querer"?
Hay un punto en común en todas las variedades de Hierveconejos y es este, su inmadurez emocional.
Le echan la culpa de su fracaso a una tercera en cuestión, la acosan, la hostigan, la acorralan porque es mucho más fácil, como decía Tato Bores, echarle la culpa a otro y no pensar en que tenemos la autoestima por el piso como para salir con un tipo ocupado y no prever los riesgos de eso.
Es más fácil echarle la culpa a "la otra" cuando nos casamos con un mujeriego compulsivo que no puede parar de seducir a todo el mundo, o lo que es peor, ponerla con todo el mundo. Nunca nos planteamos que hacemos al lado de un tipo así, la culpa la tiene "la otra".
Y si venimos de una relación con un tipo sano mentalmente hablando, y la relación viene en caída libre, es más fácil echarle la culpa a "la otra" y no darnos cuenta que un 50% de responsabilidad de lo que viene como el culo en la relación es nuestra.
Y si, Mi queridísima Hierveconejos, la responsabilidad enterita de porque un tipo se va de nuestro lado o no elige por nosotras es en un 50%; sino más, nuestra.
Hacer un duelo sano es difícil y doloroso. Cortar una relación donde se supone que hubo amor, también.
Pero lo que no es, no es.
Y nadie, pero nadie, te va a devolver la ilusión óptica que te compraste de "tu relación ideal".
Y a vos, que me lees, dejá de pintar cuadros horribles, de cuidar el jardín y de pasar por el quirofano para arreglar lo inarreglable y alquilate una vida. .
O asumí que te casaste con un seductor compulsivo. "Las otras" no tenemos la culpa de tus malas decisiones.




