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lunes, 7 de julio de 2025

Yo quemaré tus cartas...

 


Para no verte más

Las mujeres, a medida que van pasando los años, nos volvemos más "brujas". 

Eso de la "vieja bruja" del cuento de hadas, es  una metáfora de lo que pasa en la vida cuando la mujer se hace más vieja, deja de confiar en su razón y empieza a confiar más en su intuición, su inteligencia emocional y su experiencia. 

En las antiguas tribus, las mujeres eran mas intuitivas que racionales, no había que salir a pelearla en la calle junto a los hombres. 

Y en esta New Age, donde hay mucha chanta dando vuelta; nos estamos dando el lujo de volver a nuesta intuición. Y cuando digo lujo, es  un lujo; nos quemaron por ser intuitivas; nunca lo olvidemos. 

Yo siempre tuve un lado intuitivo fuerte, muy poco laburado de mi parte. 

Tenía sueños premonitorios, sensaciones de "acá no" y sensaciones de "pasó una cagada" desde adolescente. A  los trece años,  una de mis tías, la "bruja"; me enseñó a leer las cartas españolas. Y las veces que las leía, todos me decian que era buena. Siempre tuve la sensación cuando leía las cartas, que no eran solo cartas, eran piezas de un rompecabezas. Y como siempre pude entrever en las personas, aquello que ellos no quieren mostrar; leer las cartas era revelar eso que ocultaban y yo intuía. Mi escorpio natal, 100%. 

Luego con los años y la pandemia, aprendí e a leer el tarot de verdad; me compré libros, asistí a cursos y me permití leer a otros. Mis consultantes dicen que soy muy buena. Justo en una etapa de mi vida, donde decidí darle cabida a mi intuición y dejar de justificar con el razonamiento. 

Mis amigas del núcleo duro, muchas de ellas profesionales de las ciencias duras, están cada vez más esotéricas. Todas arriba de los cincuenta años. El momento de la madurez, de la sabiduría y de la conexión. 

Yo congelo gente que me molesta, para que me deje de molestar, también freezo situaciones y proyectos laborales que me joden las pelotas. Y hasta ahora, siempre me dieron resultado. 

Este último enero estaba a las trompadas con una mexicana del proyecto donde estaba asignada. Escalandonos mutuamente con los superiores ambas, y con la relación laboral rotísima. 

Habiendo escalado el tema  "mexicana" con todo el mundo laboral, la freezé. A las dos semanas, se fue de la compañia a trabajar a otro lado. Creer o reventar. 

La mala vibra que me da mi vecina la contrarresté con una ruda, que a los 3 meses de plantada, de un día para otro, se secó. La ruda puesta en la esquina que une ambas casas. Mi amiga, la bruja mayor, me dijo "agradecele a la ruda, porque te protegió".

Mi hermana menor me regaló un San Benito bendecido para proteger la casa, está sobre la puerta de entrada a la casa.

Al último auto lo rociamos de agua bendita de la basilica de Luján, luego de varios choques y roturas de cubiertas en un lapso de menos de un año de haberlo sacado de la concesionaria. 

Rituales y amuletos mediantes, nos vamos volviendo cada vez más brujas. 

Ayer en la sobremesa de asado de domingo, la hija de mi marido me preguntó por algo que yo sabía que tenía guardado en algún lugar, pero no recordaba donde. 

Estuve el resto de la tarde buscando lo que la hija de Alguien me pidió, y en esa desesperación de combatir la demencia senil de mis olvidos; encontré cosas que en las quichicientas mudanzas que tuve de Buenos Aires a acá en los últimos cuatro años; no había registrado que había traído. Cosas que no recordaba haber guardado: las cartas y los e mails impresos del Gordo. 

Encontrarlos fue como haber descubierto un libro de magia negra en el paraíso. 

Leer las primeras oraciones de cartas y correos electrónicos que sabía de memoria, fue abrir una puerta a una oscuridad espantosa de mi vida, que me dio un terrible rechazo. 

Con un brote, busqué a mi marido para preguntarle si ya había limpiado la parrilla, porque necesitaba prender el fuego otra vez. Me dijo que había limpiado todo. Me preguntó que me pasaba, me veía muy alterada.

"No quiero que esto esté bajo el techo de esta casa, son las cartas del gordo hijo de mil putas, psicópata de mierda, que Satán nunca lo suelte del Averno, donde se lo llevó".

Alguien prendío el fuego, tomó las cartas y las quemó. Ver las llamaradas de fuego quemando todo ese pasado de mierda, del que me querría olvidar para siempre; pero que por otro lado, sin el; hoy no tendría las herramientas para apreciar todo lo bueno que me dio la vida; fue realmente catártico. 

Que el amor de mi vida prendiera fuego lo último que quedaba en recuerdos materiales, de lo que fue el período más oscuro de mi vida, no tiene precio. Y que me abrazara después, tampoco. 

Al rato, mientras Alguien se bañaba encontré el último e mail impreso del Gordo, el último contacto que tuve con el en diciembre de 2007; luego que el intentara ubicarme a través de conocidos en común y que yo les dijera que no le pasaran data mía. El mail donde le digo que yo lo perdonaba, que me perdonara, y que se olvidara de mí. Junto con eso encontré notas de revistas pedorras escritas por la pseudo periodista nunca recibida de su ex mujer. Unas notas de mierda; que las guardé para reirme de la clase de boludas que también le gustaban a este hijo de puta. Otra víctima más (y peor que yo, porque le hizo un hijo), de este terrible narciso de manual. ¿ Que culpa tiene la boluda para que me ría de ella? Ninguna, una pobre mina. Ahí fui a quemar lo que quedaba, la fogata fue más chica, tal vez el odio por lo que quemaba era menor, pero fue hermoso ver al fuego consumir los vestigios de un pasado doloroso que me marcó como el mismo fuego que estaba mirando. 

Algún día, cuando tenga tiempo y ganas, escribiré de este personaje nefasto, malo, hijo de un vagón lleno de putas; que le jodió la vida a tantas mujeres. 

Por ahora, no me siento tan vieja como para escribir mis memorias. 

Dejo este divertido capítulo de Friends donde las chicas hacen el ritual de quema de cosas de "ex" novios. 

miércoles, 12 de febrero de 2025

Te quedaste sin el pan y con la torta


 

El fin de semana pasado, en una ola de calor casi sin precendentes, terminamos con Marido de ver la segunda temporada de Envidiosa.

Se que hay mucha gente que no la mira, que no le gusta, que odia la actriz que la protagoniza, que le parece trillada. A mi, me chupa un soberano huevo. Por eso cerré el blog a comentarios. 

Focus! A nosotros, nos parece genial, y a mi hay cosas que habla con la terapeuta, que es como hacer un racconto de todas las charlas que tuve con mis diversos analistas, pero eso es tema para otra entrada.

También hay un punto que tocan, que me llegó personalmente. 

Su amiga "gay". 

Si no la vieron y la quieren ver, es un buen momento para no leer este post, porque voy a spoilear la serie.

Avisados!

Me reí muchisimo con los ataques de celos a la "íntima amiga" de su "intima amiga", onda, nadie es más amiga de Deby que yo.

Y al toque, antes que pasara, le digo a Marido, la amiga es torta. Obvio me mira con cara de culo, porque detesta cuando hago spoiler de libreto, solo porque deduzco antes que él.

Y me acordé de algo que me pasó que comenté en esta entrada.

Yo conocí a Pilar y a Virginia en la facultad, allá por el año 1990. 

De Virginia me hice amiga al toque tanto de ella y su grupete, que eran de un pueblo del oeste de la provincia de Buenos Aires. 

De Pilar, me hice amiga (no tanto como de Virgina) allá en 1992, cuando ambas nos atrasamos en la facultad. Pegamos buena onda y más de un amigo mío estaba caliente con ella. 

Ellas se conocían entre ellas pero no eran amigas, cada una tenía su grupo y yo estaba en ambos grupos de amigas. 

Hasta que todas nos recibimos, allá entre 1995 y 1997. Virgina en el 95, yo en el 96 y Pilar en el 97. 

Yo venía trabajando en la benemerita institución hospitalaria desde antes de recibirme, Virgina era concurrente de la misma y ambas empezamos a hinchar para que nos tiren reemplazos de guardia de vacaciones. Esas hermosas épocas de 20 y tantos años, donde trabajar 7x24 se nos hacía normal. No lo extraño. 

Una de nuestras compañeras de guardia fija se tomaba licencia por maternidad. Pilar venía para atrás con pegar un laburo que tuviera que ver con su título. Y a mi, se me ocurrió la idea de presentarla como candidata de reemplazo, ya que sabía que Virginia me iba a apoyar, porque siempre mejor malo conocido que bueno por conocer. 

Y allá, por 1998; se armó ese trío de jóvenes profesionales, que hacian guardia de sol a sol, y que eran las super amigas.

La cercania del laburo, el compartir tantas horas de guardia, de armados de guardia; de planeamiento; y al ser las tres jóvenes, disponibles y ávidas de trabajo, nos hizo famosas entre el grupo de profesionales y entre los residentes del hospital. 

Para 1998, yo ya estaba saliendo con El Gordo; y las chicas me escuchaban con sus idas  y vueltas. Pilar tenia un novio empresario gastronomico, con el que también iba y venia; y Virginia había tenido una historieta con un compañero de facultad nuestro; que la tenia medio medio. Y también había un residente pelotudo, que; como diría mi abuela; le arrastraba el ala. 

Era principios del año 2000. Virgina, yo, más una amiga de ella y una amiga mía; decidimos irnos de vacaciones a Porto Seguro.  A la vuelta, organizando el año, y en una juntada en mi departamento, empezamos a delirar con hacer alguna actividad cultural. 

Y la verdad, no se cual de las dos fue, que encontró en los avisos clasificados de un importante diario, que se buscaban voces para un importante coro nacional.

Allá fuimos, las 3 caraduras.  Yo había cantado toda mi vida en los coros de todas las escuelas, algo de formación musical tenía, pero no me daba el piné para semejante coro. Pero ahí estabamos. 

El director del coro era un hombre horrible; que rayaba lo burdo y bizarro con lo patológico. Creo que también eso nos tenía embelesadas. 

Quedamos las tres, Virgina y Pilar como mezzosopranos y yo, como soprano, mi registro de coros anteriores. 

Y acá es cuando yo creía que ellas se habían distanciado conmigo; los ensayos de coro por registro, que no eran los generales; y se hacían en casa los coristas. 

El grupo de las mezzo era más divertido, y el grupo de sopranos era infumablemente competitivo. 

Entre los ensayos del coro, mis problemas con El Gordo, que detonaron en el año 2000, empecé a sentir de a poco que ellas hacían rancho aparte; y que me excluían de muchas juntadas. 

Como soy muy perseguida, y estaba en un momento de mi vida en el que me la pasaba persiguiendo a mi pareja y a su amante; no tenía resto para desplantes entre amigas; así que me dije a mi misma; si  sienten que vos molestas, es porque estas infumable con tus quilombos. 

Tuve la peor crisis con el gordo en el invierno de 2000 y las chicas estuvieron siempre ahí para darme apoyo. Como muchas más de mis amigas de ese entonces. 

Pero para septiembre, yo ya me había comprado una computadora; había empezado a entrar a salas de chat y a conocer gente on line. Y ellas no estaban de acuerdo con eso. 

Meses más tarde empiezo mi cyber romance con El Gaita y unos meses después apareció El Paraguayo. 

Octubre de 2000. Ya para ese entonces me había ido de las guardias, estaba como jefe de guardia en una clínica privada chiquita, y solo las veía en el hospital los días que yo iba a la mañana y ellas se iban de la guardia. Y en el coro. Que dicho sea de paso, cada vez que terminabamos los ensayos generales; huían como ratas para no ir a tomar un café las 3, como usualmente  hacíamos. 

Recuerdo una tarde, bajando las escaleras del lugar donde cantabamos, cruzo al bar donde siempre nos encontrabamos, y tenía en la mano el libro de La Inmortalidad, de Milan Kundera, pero en ingles.

Lo recuerdo, porque otra compañera del coro me dijo: "áspera tu lectura, no te andas con chiquitas", mientras yo esperaba que ellas aparecieran en el bar y jamás aparecieron. Ya me había hecho fanática de Kundera, porque Virginia me había regalado La Insoportable Levedad del Ser, que en ese momento sentí que era la historia mía con El Gordo. 

Durante el 2001 seguimos viendonos en el coro, pero ellas estaban cada vez más distantes, sobre todo Pilar. Con Virginia, logramos hablar de tanto en tanto. En el 2001 fuimos a ver a tocar a algunos amigos del hospital que tenian una banda; y parecian mas amigables que en el coro, que se escapaban de mi. También se fueron de vacaciones juntas, y jamás me preguntaron si me interesaba ir. El viaje no era lo que mas me interesaba, pero me cayó como el culo que jamás mencionaran si quería ir. 

Un día yendo con el taxi a lo de mis padres, veo que Virgina estaba esperando un taxi en la esquina de la casa de Pilar a una hora extraña. Y mi cabeza retorcida se dijo, "¿no serán pareja?". Pero como yo estaba en un momento de sacar trapos sucios al sol en todas mis relaciones de mierda de pareja; me lo negué por cabeza prodida y me dije "es un montón Mariett, ves fantasmas en todos lados". 

En Septiembre de 2001 se casó una amiga de Pilar y mía de nuestro grupo de la facultad. Virginia no estaba invitada, y yo estaba en la misma mesa de Pilar. Era un hielo, parecía que no hubiesemos sido nunca tan amigas. Y cuando yo hice un comentario de algo de mi familia, empezó a atacar a toda mi familia. Realmente me pregunté a mi misma, que le pasaba.

Para mi el 2000, 2001 y 2002; son como un mismo año de 36 meses, porque tuve mil quilombos; así que no recuerdo cuando fue que Pilar se fue de gira a España a visitar a sus parientes, ni cuando Pilar decidió con su doble ciudadanía irse a  vivir a Barcelona; porque nunca me lo comentó y tampoco me lo dijeron mis amigas del mismo grupo que ella; me enteré por compañeros del hospital. Creo que fue entre 2001 y 2002, pero no lo puedo jurar. 

Lo que me llamó muchísimo la atención, es que apenas se fue Pilar con un trabajo asegurado en una universidad de allá y con la doble ciudadanía, Virginia se fue a los dos meses a probar suerte. Teniendo dos muy buenos laburos estables en Argentina, un departamento propio, y sin ciudadanía europea. 

Y ahí es cuando tooooodoooos mis compañeros del hospital, me dijeron "Mariett, vamos que nunca te diste cuenta!!! Son pareja!". No. No me había dado cuenta. Porque estaba encerrada en mis quilombos propios, pensando que la distancia que me habían puesto, era porque yo estaba haciendo algo mal. Que había algo de mí que no les gustaba, o que les molestaba. 

Tengo muchos sentimientos encontrados con esto. No se si yo hace 25 años estaba preparada para que me dijeran la verdad. Yo creo que no, porque sino, no se hubiesen comportado como se comportaron. 

Pero por otro lado, como amiga íntima que había sido de las dos (de hecho con Virgina viví un tiempo en su casa, cuando me fui de la casa de mis viejos después de una discusión grande con papá); me dolió que no intentaran acercarse. 

Y lo que no entiendo, es que todos los de ambos grupos de facultad, también lo sabían o lo sospeachaban; y yo como una gran imbecil pensando que me había mandado un moco y estaban enojadas conmigo. 

Hay compañeras del hospital que siguen en contacto con ellas; yo jamás pregunto. De hecho tenemos contactos en común en redes con Virginia, y le comenté una foto y jamás me contestó. Sino queres que sepa de tu vida, tampoco voy a preguntar. No se si siguen siendo pareja, lo único que se es que ambas viven en Barcelona y siguen viendose, de acuerdo a fotos que veo en redes de contactos en común. 

Les comparto una dedicatoria de Pilar en un libro que me regaló una noche que estabamos las 3 juntas, delirando, borrachas y ávidas por vivir nuestros treinta años.

Confieso que extraño las charlas que tenía con ellas.

ARRASTRANDO ZAPATOS

Ricardo Fainerman

En una noche de fábulas y vino tinto queremos dejar testimonio de algo que se dio y no por casualidad.

El destino nos reune y ojalá esto sea así por muchos años más.

Nos queremos mucho.

Mariett, Virginia y Pilar

22-02-2000





miércoles, 29 de enero de 2025

La Lentitud

 


Poco a poco se va desarmando mi antigua casa de Buenos Aires, aunque me cueste. 

Llevo 4 años viviendo en otro lugar, ya un año que nos mudamos a casa propia, y aún quedan los vestigios de los 22 años que viví en mi departamento de Buenos Aires. 

Alguien fue a Buenos Aires por trabajo y paró en el departamento, que actualmente está en obra para poder alquilarse. 

Y creo que de todas las cosas que me da más pereza mudar, está mudar mi biblioteca.

La biblioteca no es de las primeras cosas que llegó al departamento, sino que la encargué a medida a una arquitecta en el 2007; cuando en mi primer trabajo en la industria, estaba trabajando remoto como ahora. Trabajo que solo me duró un año y terminada la biblioteca, volví a trabajar en oficina.

Igual la biblioteca se lleno de todos mis libros (aunque nunca llegué a llevar  todos  mis libros de la casa de mis padres), y se fueron acomodando los que estaban en "la pila de libros", como le deciamos con G; a la montaña de libros que tenía tras la cortina de la ventana del living a modo de biblioteca. 

Finalmente la biblioteca se llenó, no solo de libros, sino de fotos, porta retratos, cajas con cartas de mi infancia y adolescencia; y  cosas de mi carrera y trabajo.

Una de las cosas que hice en uno de mis últimos viajes fue limpiar la biblioteca, sacar todo aquello que era basura, y dejar solo lo que me quería quedar. Fue un trabajo arduo, pero solo quedó aquello que me quería traer a mi nueva casa. 

Alguien trajo hace una semana dos cajas de libros de la  biblioteca aún  no mudada. Yo venía trayendo libros en cuotas. 

Y recién, revisando lo que había traído alguien, encontré este libro. 

Una de mis tías, que falleció hace un par de años, era una ávida lectora. Creo que no conocí a una persona tan de cerca que comprara tantos libros. Su casa es lo más parecido a una biblioteca gigante. En su casa vive ahora una de mis hermanas, y le pedí que no tire los libros. Los libros fueron guardados, donados, yo pedí algunos. No me podía traer todo y me dio mucha pena que los regalen, pero la gente ya no lee, y a mi me faltan 5 años para jubilarme y tener todo el tiempo del mundo para leer ese volumen de libros. 

Mi tía, me había "prestado" una colección importante de libros de Milan Kundera, mi autor favorito. Y fue de las cosas que no devolví y me quedó de legado. 

Entre ellos el que ilustra la portada. Libro que leí por la mitad y abandoné, vaya uno a saber porque. 

Lo gracioso es que dentro del libro ( y no se como...) encontré tres boletas de la UCD de las elecciones del 08 de septiembre de 1991, para gobernador y diputados provinciales por la provincia de Buenos Aires. Supongo que las boletas eran de mi tía, porque yo en ese entonces vivía en Capital y no votaba en PBA. De hecho jamás voté en provincia de Buenos Aires.

Las boletas, que no sabemos de donde salieron; tienen en su reverso un texto escrito con mi letra.

No tiene fecha, no tiene referencia, y no tengo idea que quise escribir. 

Pero antes que el libro, o las boletas se pierdan, lo copio acá. 

A modo de documento.

Es la llave de entrada en medio de la turbulencia, se cierra y capaz que se vuelve a abrir, pero siempre queda un esbozo de esa entrada, como un ojo que mira desde el cielo, separando la calma de la tormenta, la luz de la oscuridad, el calor del frío. 

Podría referirme a mil cosas, pero es simple, tan simple como mirar el cielo y saber que hay espacios de transición entre dos mundos, entre dos estados, entre dos períodos.

El hueco se cierra, es maravilloso, pero a la vez se abren otros huecos, más celestes, menos tormentosos, y se abren otros y otros y otros y otros...

Y mientras se abren imagino que puedo volar, subir levitando y traspasarlos, sintiendo la mágica sensación de estar entre dos mundos.

Dos mundos diferentes pero no así uno mejor que otro.

Un mundo de colores brillantes y otro de colores persistentes, uno mundo de olores refrescantes y otro de olores penetrantes; un mundo en movimiento sin fin y otro más aletargado. 

Pero ambos llenos de sonidos, llemos de música, llenos de vida. 

jueves, 14 de noviembre de 2024

November rain

 


Todos los días de mi cumpleaños, en estos 54 años; llovió. Empecé a darme cuenta de eso a los 8 años, cuando tuve el primer cumpleaños que tuve registro de lluvia. Mi primer cumpleaños en Buenos Aires. 

De mis cumpleaños antes de los 8 años, tengo registro de dos de ellos en Azul y nada de registro de los de Bahía Blanca. 

Cumplo años en Noviembre.

Y cuando viví en Salta, llovió. Y ahora que vivo en Corrientes, tengo pronóstico de lluvia. 

Siempre llueve, aunque sean dos gotas, pero llueve. 

El año pasado en Villa La Angostura, donde lo pasé, nevó. Que es lluvia solidificada. 

Bueno, es primavera. 

Igualmente Noviembre es maravilloso. Ya hace tres años que me mudé de Buenos Aires, en donde viví casi 42 años. 

Noviembre en Buenos Aires es  maravilloso. 

Ya en Octubre, Buenos Aires tiene 3 indicadores de primavera. 

  1. Los vendedores de jazmines, mi flor preferida. El olor a jazmín me recuerda los veranos en Azul, en el jardín de la casa de mis tías, donde no había responsabilidades, era todo diversión, vacaciones y verano. El olor a jazmín asociado a historias de mis tías, miles de novelas, pileta y vacaciones. Mi padre era alérgico a los jazmines, y hasta que no me mudé sola, no pude comprar jazmines para perfumar mi casa. Este año planté en el jardín de nuestra nueva casa un  jazmín, pero al pobrecito lo agarraron las hormigas otoñales, las miles de heladas y feneció hace semanas. 
  2. El canto del zorzal a las 4 am de la mañana. Nada más indicativo de la primavera/verano, que el canto de ese pájaro antes del amanecer. Puede llegar a ser pintoresco, menos cuando estás de guardia, tu turno termina a las 4 am y el puto pájaro no para de cantar...Acá en Corrientes pensé que no había, porque como estoy en medio del campo hay miles (algún día los voy a listar), y no lo había escuchado aún, hasta que lo escuché unos días atrás. 
  3. El JACARANDÁ, que en Buenos Aires es una maravilla. Buenos Aires teñida de lila en noviembre es una de las cosas más lindas que he visto, y un indicador, que un cumpleaños más se acerca. Acá en en NEA, tenemos Agosto/Septiembre en igual intensidad con los lapachos fucsias, pero Septiembre no es mi mes. Así que sigo bancando los noviembres porteños a todo lila. 

Les dejo un par de fotos y links de IG para que disfruten del JACARANDA a todo color. 
Maria Elena Walsh nos canta que es celeste, aunque todos sabemos que no lo es.





jueves, 26 de septiembre de 2024

Charlas de Divan, hoy hablamos de "amigas".

 


Que hice y hago terapia hace muchos años, no es ninguna novedad. Lo he dicho en este lugar mil veces. 

Tuve la Licenciada #1, que era una pelotuda; porque tenía mi edad, era inexperta y no soy fácil de manejar. Peor cerca de los 30 años. La llamaremos la Licenciada U. Mis amigas a los 4 años de ir, me hicieron una intervención y me dijeron que no me estaba sirviendo para nada. Estaba re chapa. Recuerdo esa noche en Cortaderas. 

Ahí cambié al Licenciado #2, el Licenciado B. Con él estuve 4 años más. Era el psicólogo de una de las "intervencionistas".  Era hombre, un tipo que me llevaría entre 15 y 20 años. Al principio me llevaba la corriente, pero me bajó muchísimo a tierra. No lo suficiente; porque seguí inmanejable. Igual dejé porque se había puesto intenso con que fuera a verlo cuando estaba recién operada de la rodilla, y yo no me podía mover de mi casa. Me hartó. 

Luego vino LA LICENCIADA, que es la que cito todo el tiempo en este blog. Es la número 3 y es la Licenciada F.  Con ella estuve 3 años y me dió el alta porque pensó que no tenía cura. Posta que me lo dijo después, cuando ella ya me vio curada. Para mi algo me hizo, porque pude reunir los pedacitos de mi vida y  unirlos para armar algo nuevo. 

Y mi actual psicóloga. Que es la número 4 y con ella llevo 11 años. Ella me dijo que no me da el alta, que yo tengo que decidir hasta cuando seguir. Y como mi hora por semana es mi espacio para ordenarme y no saturar a mi marido/amigos/familia con los problemas de trabajo o marido/amigos/familia, es que decido quedarme. Con ella empecé cuando empecé a somatizar y terminé en un quirófano operada de cervicales. Con ella pude desmenuzar muchas cosas dolorosas que causaron los problemas por los que iba a terapia. Cosas profundas, y jodidas. Y empecé a sanar, primero desde adentro y luego afuera. Es la Licenciada A. 

Y como a ella la conozco de antes que ella fuera psicóloga, de otra vida de más chicas, a veces tenemos charlas permitidas que no tienen que ver con una sesión. Ahora desde la pandemia y mi mudanza que hacemos modalidad virtual. 

 Hoy tocamos el tema tan en voga en Netflix y en la gente, la serie "Envidiosa". No pude no mencionarla. Hablar de las sesiones de terapia de las protagonistas y hablar de la locura que nos atravesó a mi generación por ser perfectas y hacer todo bien. Por ser la mejor profesional, casarte y tener hijos tipo checklist. 

Y empezamos a hablar de las "amigas". Así con comillas. Porque a mi cada vez me quedan menos, pero las que me quedan son de verdad. Algunas de toda la vida, desde el colegio. Y otras más nuevitas, como el club de las solteras, MM, G, M, las chicas un ex trabajo. A "otras" las dejé fluir.  

Y acá voy a aclarar que las dejé fluir luego de mucha paciencia y muchas oportunidades. 

Las charlas con mi psicóloga son reveladoras, porque yo a veces me encuentro diciendo cosas geniales. 

Hoy dije que lo peor que me puede pasar en el trabajo es "yo misma". Y lo mejor; que me echen. 

Pero volviendo a la serie, le dije que la serie había evocado mucho zoo de fines de los 90s y 2000. 

Entre ellas una "amiga". Ya habíamos hablado de ella en una oportunidad con dos cuentos que le hice que me terminó preguntando ¿es la misma?, porque no lo podía creer. 

Hoy hablábamos que cuando una amiga, es muy amiga, sabe tus cosas más patéticas. Por ejemplo, una amiga sabe si usas las ahora llamada "apps" de citas. En mis tiempos (los 2000), no había.

Había otras mierdas que servían para lo mismo: chats anónimos, UOL sinectis, MSN, Starmedia, Tutopia, también existía ICQ (no pregunten si tienen menos de 45 años); y a mediados de los 2000, los perfiles de MSN y Match. 

A ver gente, siempre lo dije y tengo un apartado en este blog de Cybercitas, nunca oculté que conocí tipos por este medio. De hecho mi marido no deja de ser una cybercita, era uno de mis lectores y comentadores de este blog. 

Las amigas de verdad, con las que lloras porque las cosas no te salen como querés, se cuentan estas cosas. Hubo una de esas amigas, que; sabiendo que yo lo hacía; no me lo dijo.  Y un día se apareció con un novio, que luego fue marido. 

Y la excusa de "no contarmelo" fue que me había ido mal con uno que  había conocido por este medio. Wrong answer, las amigas se cuentan este tipo de cosas. Bah, las amigas como yo creía que éramos. La licenciada A hoy me dijo que es una excusa para dejar de hablarle de por vida. No tuve la necesidad de hacerlo, pues ella con su nueva conquista, se fue alejando solita. Dejó de llamar, dejó de preguntarme como estaba; hasta que tuvo que renovar el contrato de alquiler, y como yo era su garante, se acordó que tenía una amiga y hasta me vino a visitar y trajo masitas para tomar café. 

Como me llevó muchos años de diván decir que no; le salí de garante por ese período y al año siguiente puse el departamento como bien de familia, para que no me lo pidieran más como garantía. A ver, doy hasta la que en ese momento, era mi única propiedad por un amigo. Pero boluda no soy. Como no pude decir que no y me dió en el quinto forro del culo decir que si, opté por la treta legal.

No hubo necesidad; porque se mudó a otra casa porque se casaba. Casamiento del que me enteré un par de meses antes porque (excusa), lo decidimos de un día para otro. Ponele...yo organicé un casamiento, y no es de un día para otro, lleva unos cuantos meses. Tampoco me lo contó re contenta cuando lo decidieron. Me enteré cuando ya tenía las tarjetas impresas más o menos. 

Y luego pasó lo del embarazo. Que me enteré por mail por un amigo en común. Acá se me acortó la mecha y la mandé a la mierda. Otra excusa, que se lo dijo a otro amigo en común, porque también era su jefe, y que se le escapó, pero que ella no me lo quería decir hasta que pasaran los 3 meses. Excusa, excusa, excusa. 

Y que (lean esto, porque si de proyecciones hablamos, acá escribimos un manual); como yo estaba tan mal porque a mi la vida no me estaba yendo muy bien que digamos; no me lo quería decir para que no me amargara.

Pará, pará, pará (tono Fantino).  Si una amiga tuya cree que vos te vas a amargar porque a ella le va bien y a vos no te va tan bien, es porque ella no se alegraría en el caso inverso. Y aparte no me conoce una mierda. En los 15 años que eramos amigas, no había aprendido nada de mi. 

Puedo ser vehemente, loca, mandada, rencorosa con gente de mierda que me hizo mal, apasionada en todo lo que hago, INTENSA infinito punto rojo. ¿Envidiosa? No mamu, no proyectes, estaba demasiado en el fondo del mar como para mirar con envidia lo que le pasa a la gente que quiero. Pude haber estado desinteresada y deprimida, pero no contarme algo así porque yo estaba mal, que clase de gente de mierda sos?

Y falta la que nunca le dije. Porque en el fondo estaba tan mal, que me la había olvidado.

Corría el año 2002, post corralito. Yo estaba mal porque iba y venía con El Gordo, con El paraguayo (intermitentemente), uno no me daba nada,  y el otro menos, porque se  había casado. Mi laburo rayaba la esclavitud y no veía ninguna salvación en ningún lado. 

Era enero y estábamos en Pinamar ella y yo, luego llegó su hermana, luego llegó mi  hermana y su novio (luego marido y actual ex marido), y en una charla de playa, mi hermana dice que tiene un compañero de facultad soltero y lindo para presentarme. Y como yo era un despojo de quilombos me amenazó; "sino te lo presento a vos, se lo presento a ella". Y quedó ahí. Creo que contó en que trabajaba, donde vivía y su nombre completo. Repito que el nombre completo porque la anécdota no termina acá. 

En Julio del mismo año aparece mi "amiga" con su novio de la cybercita. Lean atentamente la cronología. En Julio del mismo año a mi me echan del laburo, de una prepaga importante. 

Recién echada del laburo y dando pena por todos lados, mi hermana me invita a una juntada con sus amigos de la facultad, un día de semana a la noche. Y le digo que si, porque total, andaba dando lástima por los rincones. En la juntada me toca sentarme al lado del "amigo" de mi hermana que iba a presentarme. El pibe me gustó mucho. Pero lo que más me gustó es que era MUY divertido  y pegamos re buena onda. 

Al día siguiente, mientras mandaba CVs a diestra y siniestra (era la época donde poco se mandaba x mail y mucho personalmente); la llamé a mi hermana y le dije que su amigo me había re gustado, que me tuviera en cuenta para otra salida y que armara algo. 

De Julio a Septiembre conseguí un nuevo trabajo, no era mucho, ni era bueno (solo guardias), pero ya tenía con que pagar las cuentas. En Septiembre mi hermana también cumplió 30 años y su entonces novio, nos pidió ayuda a mi otra hermana y a mí para organizar un festejo (asado)  sorpresa. Yo pedí que me pasaran al amigo que me gustaba, obvio. 

Y acá se me develó un misterio, que lo tuve años tapado en mi memoria, y que hace unos dos años me volvió. 

Llamada va, llamada viene con el amigo de mi hermana, me preguntó si ya había conseguido trabajo y le cuento que sí. Me preguntó a qué me dedicaba y también le conté. Y me dice:

Amigo: "Che Mariett, puede ser que una amiga tuya me haya llamado hace unos meses?"

Mariett: "Amiga mía?????"

A: "vos sabés que me llama una chica que estudió lo mismo que vos, y me parece que me dijo que era amiga de (nombre de mi hermana); que me llamaba para ver como estaba, para charlar. Se llamaba (nombre de mi amiga arriba descripta)"

M: (modo no puede ser verdad): "Yo conozco una chica con ese nombre, pero es amiga mía y no de (nombre de mi hermana). Capaz mi hermana le dió tu teléfono" (aclaro que el de línea en ese entonces). 

A: "le voy a preguntar a tu  hermana"

M: "yo también". 

Y cambiamos de tema.

Luego de esto llamé a mi amiga, ya de novia con la cybercita; para contarle de mi nuevo candidato. No dijo ni pío. Mutis por el foro. Obvio no le dije nada del episodio de su llamado, y ella tampoco comentó nada. Rari... como dicen los chicos ahora.

El día del cumple de mi hermana estuve toda la noche con su amigo, de hecho me llevó a mi casa. 

Y lo primero que hice cuando el evento del cumpleaños pasó, fue preguntarle a mi hermana si mi amiga la había llamado para pedirle el número de télefono del amigo (mi hermana y yo no vivíamos juntas  ya) o si ella se lo había pasado de una. Mi hermana es el día de hoy que jura y perjura que solo recuerda esto porque yo se lo mencioné, que jamás le pasó el número de su amigo y que menos recuerda que mi amiga la llamara para pedirle el número, que me lo hubiese contado de una. 

Por lo que con mi hermana deducimos, que hace más de 20 años, al tipo lo sacó por la guía de telefóno.

En la época que el mail recién empezaba, que no todos usaban IQC/MSN, que tener celular (sin mensajeria, solo servía para hacer llamadas), era para laburar porque era caro; donde no había redes sociales ni laborales para saber donde ubicar gente a través de contactos; solo existía buscar por guía. Y  buscar su teléfono (de línea) fue llamar a toda la gente con el apellido del amigo de mi hermana en el radio de Recoleta. Porque este chico, vivía en un departamento del padre. Con la guía de Telefónica o Telecom en mano. 

Conclusiones, todas suyas señoras, señores y señoros. Yo no voy a opinar.

El sujeto en cuestión, amigo de mi hermana, es un divino. Es el chico de este post: pinchar aquí

Al pedo gastar tanta pólvora. 

Hace un par de años que vengo haciendo raccontos y decidí no gastar más tiempo en salutaciones falsas, forzadas y por cariño a "lo que alguna vez fue" una linda amistad. 

Cuando la vara de la amistad es carcomida por los secretos y las mentiras; nada vuelve a ser igual.

Ergo, como me dijo hoy la licenciada; hay que sacarse el peso de encima. Hay que saber llegar a viejo más liviano, sin carga.

Y así estoy. Cerrando círculos y cerrando el círculo.

Eso si, nunca Envidiosa! 



lunes, 17 de diciembre de 2012

Caricias para el alma





Hace una semana atrás; luego del reencuentro con el arcón de mis recuerdos, me junté con dos compañeras de la primaria, que habíamos sido muy amigas y con las cuales había perdido contacto hasta hace unos años atrás, cuando nos re encontramos por Caralibro.

Idas y vueltas para juntarnos, nos costó mucho organizarnos y tomar la iniciativa, pero treinta años de haber terminado la escuela primaria no se cumplen todos los días y allí fuimos.

Una de ellas había sido "mi mejor amiga" durante los últimos años de primaria. Aclaro que los últimos, dado que estuve en varios colegios durante toda mi edad escolar.

Esas coincidencias de la vida, nos dimos cuenta, que estamos viviendo todas relativamente cerca y con esta chica que había sido muy amiga, tan solo a 5 cuadras.

Ella se separó de su marido hace relativamente poco, y le dije que si se sentía sola, que me avisara, y nos íbamos a charlar cuando estuviese sin su hija.

Ayer me envió un mensaje y salimos a tomar algo por la tarde.

Sentarte enfrente de alguien que escribe profesionalmente, que publica, que maneja medios de comunicación seriamente, que ama la lectura tanto como la amas vos es gratificante.

Pero de repente estaba sentada enfrente de esa nena de 10 u 11 años con la cual me encantaba divagar.

..."Mariett siempre fuiste una apasionada de la lectura"

Yo: "si, recuerdo el primer libro que leí, Una Niña Anticuada de Louisa May Alcott, lo leí mucho antes que Mujercitas y toda su saga y lo re leí mil veces, creo que lo re leía a ver si lo terminaba de entender, la primera vez que lo leí entero tenía ocho años..."

Amiga: "Era increíble la cantidad de libros que tenías, siempre te comprabas libros..., vos me inculcaste el gusto por la lectura"

Yo: "estás segura?"

Amiga: "Recuerdo ir caminando ambas a tu casa a leer el primer libro que leí en mi vida, no se, tendríamos once años, era "Cuentos para Verónica" de Poldy Bird, ¿te acordás?; lo leímos veinte veces"

Yo: "no me acuerdo..." (preocupada por el Alemán); recuerdo a Julio Verne, recuerdo a Alcott y su saga, recuerdo a Poe que me daba miedo; recuerdo a Dickens y que me daba tristeza tanta miseria, Italo Calvino y el Pájaro Belverde; Jack London, me suena el libro pero no me lo acuerdo..."

Amiga: "era choto jajajajja, pero bueno, me acuerdo que lo leíamos juntas y fue el primer libro que leí y el que me despertó el bichito del gusto por la lectura"

Y me quedé callada.

Y pensé, mierda! Alguien que escribe, que comunica, que se dedica al periodismo, que lee con gusto y que lo hace bien, me reconoce el minúsculo granito de arena del gusto por la lectura.

Y me emocionó.

Si por cada cosa fea que nos pasa, que nos duele, que nos jode, dijéramos la misma cantidad de cosas lindas a aquellos que nos hacen bien, que diferente serían las cosas, no?

Una caricia para el alma, para aquel, que tal vez sin saberlo, con una cosa que parece pava, te cambia, o te marca en la vida.

Re encontrarme con mi pasado no es para nada re encontrarme conmigo misma, porque gracias a Dios; me dí cuenta que nunca me perdí.

Buena semana!!!

jueves, 6 de diciembre de 2012

El arcón de los recuerdos (1era parte)




Así se titula uno de mis álbums fotográficos que tengo posteado en mi página personal de Facebook; donde etiqueto a todas las personas que aparecen. Obvio todas las fotos son escaneadas, porque ninguna de ellas es digital.

Son esas fotos que uno guarda en una cajita y cada tanto saca y mira. Y se mira y  mira a los demás, y ve gente que ya no está con nosotros, gente que se ha distanciado, y mucha gente que sigue al lado nuestro.

Yo tengo una cajita de fotos y varios álbums prehistóricos guardados en casa. Que me los traje cuando me mudé a este departamento. Y algunos otros álbums que fui sacando los primeros años que me vine a vivir acá (hace catorce años).

Pero hay algo que nunca me traje de la casa de mis viejos cuando me fui. Una caja enorme, de cartón, floreada, con forma de baúl, llena de cosas. Solo de esa caja me traje una cajita chiquita también floreada, llena de los recuerdos de todos mis ex novios que había tenido antes de irme de la casa de mis padres. Pero la caja llena de cosas quedó por catorce años cerrada en la casa de mis padres; so amenaza de mi madre que si no me la llevaba la iba a tirar a la mierda.

Imploré que no la tire sin estar segura de lo que había dentro de la misma, pero estaba segura que habían cosas que seguro estaban y no quería perder: los pocos muñecos que guardé de mi infancia y todas las cartas que había recibido en mi vida, guardadas en fajos de papel y cajas de bombones.

Martes, en un estado post gastroenteritis y cólicos, y cuidando al mayor de todos mis sobrinos en la casa de mis padres, se me ocurrió buscar la caja. Entre todas las cosas que hay en la caja hay "algo especial" que quiero enviarle al hijo de "Alguien" porque se que solo un coleccionista como yo lo puede apreciar. No estaba segura si ese "algo" no había sido revoleado en alguno de mis ataques de tirar lo que no sirve, pero allí estaba.

Ropero de tres cuerpos con dos niveles, el nivel superior a su vez tiene dos estantes y por supuesto mi caja enorme estaba en el estante más inaccesible. Mi sobrino, que tiene cinco años, dejó sus doscientos millones de Hot Wheels, que estaban en una carrera épica en todo el pasillo de la casa; y empezó a saltar desesperado porque quería que bajara la caja sin saber lo había adentro.

"Curiosity kill the cat", el chiquito se puso insoportable con que baje la caja de ahí arriba y yo tenía miedo que se me cayera encima. Finalmente; las mañas pudieron más que la fuerza y la caja fue bajada...

Quité la tapa de la caja y la mirada de cualquier observador hubiese encontrado una caja llena de papeles  y porquerías. Mi sobrino encontró un nuevo mundo y yo me reencontré con mi pasado.

Citar las cosas que encontré será tema para varios posts porque cada vez que recuerdo algo, es una anécdota  o una historia.


Revolviendo encuentro dos hojitas de color amarillo desteñido; con dibujitos de Sarah Kay que iban dirigidas a Papá Noel (en esa época no era Santa...). La primer carta era de la mamá de mi sobrino, que tenía en ese entonces nueve años. La otra carta estaba firmada por mí que tenía doce años. El reverso de mi carta tenía otra carta con mi letra, firmado por mi hermana menor; que en ese entonces tenía 3 años y obvio nos dijo que se la escribiésemos.

Hay momentos mágicos en la vida de las personas. Esos momentos que atesoras para siempre. Abrir mi infancia y adolescencia adelante de mi sobrino y leer las cartas a Papá Noel junto a él, fue uno de los regalos que me dio la vida. Ser niño de vuelta con otro niño al que adorás; revisar tu infancia y reírte junto a aquel que la está viviendo, es un regalo de la vida.

Miles de veces me pregunté para que guardaba tantas porquerías. Ahora se para que las guardé.

Le pedí a mi vieja un bolso, saqué ese "algo" que le quiero dar a "Alguien" y saqué todos los fajos de cartas que había y me las traje a casa; junto con las cartas a Papá Noel.

El análisis epistolar que estoy haciendo de los cientos de cartas guardadas, es para otro post.

Excelente Diciembre y feliz fin de semana!!!!