23.25 hs de este sábado que me encuentro sola y con ganas de escribir.
Cointreau con hielo de por medio, tengo la pantalla en blanco.
Tengo en la cabeza mil cosas, iba a contar un par de anécdotas de una de las tantas personas que saqué de mi núcleo cercano hace muchos años, como bien cuento en el post "Cleaning", unas anécdotas realmente muy patéticas de parte de esa persona y mías; pero me parece que lo voy a dejar para otro post.
Lo dejé a marido en la terminal de omnibus rumbo a Buenos Aires. Esta madrugada falleció la mamá de su mejor amigo, amigo desde jardín de infantes, compañeros de primaria, secundaria y toda la facultad. Testigo de su segundo casamiento (el actual conmigo) y amigo de fierro.
Hace mucho que no escribo por acá, pero a veces me releo y me río mucho de lo que escribía. Mucho es mucho. No recordaba lo divertido que era este blog.
Dejé de escribir de a poco, porque la vida te va pasando por encima. En el 2013 (se van a cumplir pronto 11 años); me operaron de la columna cervical. Tenía compromiso medular y estuve a nada de quedar cuadripléjica. Supongo que se me ordenaron algunos patitos en la cabeza y empecé a tener noción de la finitud de mi cuerpo. O por lo menos, que el mío, para la edad que tenía, parecía con un fecha de expiración un toque adelantada.
Igualmente entre Agosto de 2013 y 2016 las entradas mermaron; porque la vida se complicó y lo bizarro dejó a un costado una vida más ordenada. Nunca digo normal, porque yo no soy normal (como dicen mis amigos); así que no quiero normalizar nada. Aparte no hay nada que me de más bronca que la gente que quiere que seas "normal", para que te parezcas a ellos, en sus miserables y mediocres vidas. Nop, no soy normal, mal que le pese a más de uno.
En 2016, el destino me jugó una mala pasada. Sin buscarlo y en perimenopausia, quedé embarazada. Mi tema de la maternidad lo tenía re asumido, era algo que, si bien me hubiese gustado, tampoco me había quitado el sueño. Repito, vi mujeres emparejadas con unos BOLUDOS mayúsculos, solo para ser madres. Sorry, paso. Bueno, así como se me movió toda la estantería de lo que significaba un embarazo a los 46 años, no pudo ser. Y creo que ahí escribí cosas muy tristes, y luego dejé.
Lo que me había pasado, sumado a una enfermedad crónica de mi gata Juana, que fue ahí nomás de perder el embarazo; me partió en dos. Me dediqué a ella en cuerpo y alma. Sumado la incipiente demencia senil de mi papá, la incapacidad de resolver nada de mi madre y la indiferencia de mis hermanas.
En 2017 cambié de trabajo (a un remoto, con la idea de mudarme con Alguien); pero mi gata enferma, mi papá con la responsabilidad de un adolescente de 14 años y mi madre que no tomaba conciencia de nada, me obligó a quedarme en Buenos Aires.
Mis padres se mudaron a fin del 2018 a donde viven mis hermanas, mi gata seguía enferma, y el 2020 me agarró desprevenida, trabajando remoto; lejos de mi amor, de mi familia.
En la vida de toda persona hay momentos traumáticos. Cada cual tiene los suyos, no se. Un papelón en el colegio; un novio que te dejó, un laburo que te echaron.
Yo tengo varios, un accidente de auto donde casi pierdo la vida, seguidos a numerosas cirugías para volver a caminar, a los 21 años.
Ambas cirugías de columna (2013 y 2022, cervical y lumbar). La de 2013 más porque tenía compromiso medular. Ambas consecuencia de una mala genética agravada con un accidente de auto.
Y la pandemia. La pandemia y sus putas consecuencias me traumaron. Pasar meses aislada, laburando 12 horas por día en la computadora; mi papá internado en un geriátrico desde diciembre de 2019; porque la situación entre mi madre y él era insostenible, el cáncer terminal de mi papá en Julio de 2020, su muerte el 03 de Septiembre de 2020 y estar separada de mi pareja 9 meses; me traumaron. Viajar a despedir a mi papá como si fuera una delincuente, también me traumó.
En diciembre de 2020; así, como quien no quiere la cosa; pasa lo de este post. Al Gordo lo nombré miles de veces en este blog. Pero jamás conté su historia, porque es dolorosa, tortuosa y humillante. Con mi última analista, lo llamamos El Patrón del Mal. No porque sea narco (aunque consumía de lo lindo!), sino porque lo tomamos como unidad de medida, patrón o standard. ¿Cuanto mal te hizo? 0,3 gordo, 0.5 gordo. 1 Gordo es el máximo permitido, y si llego a eso, es porque está todo mal. Bueno, así como que la Parca pasa, se lo llevó también a el. Si bien le deseé una larga y tortuosa vida, y me re cagó, el hecho de saberlo muerto, me movió miles de cosas. Las cosas que me pasaron días antes que se muera, también son para otro post.
El comienzo del dolor crónico lumbar por no poder moverme, que terminó en cirugía en Agosto de 2022; también me traumó.
La muerte de mi madre a una semana de salir de la cirugía de columna, también me traumó.
Que mi madre "intente suicidarse" dos semanas antes de mi casamiento en abril de 2022; también me traumó.
A comienzos de 2021 decidí venir a donde vivía Alguien, con mi gata muy viejita. La idea era venir y alternar un par de meses entre acá y Buenos Aires. De esa manera podía estar cerca de la veterinaria de mi gata.
Luego de la muerte de papá, con mis hermanas decidimos, pandemia light de por medio, irnos de vacaciones las 3 juntas. La del medio, sus dos hijos, Alguien, mi gata y yo. Y la mas chica, marido y 4 hijos alquilaron a la vuelta. Solo nos podíamos ver en la playa. No nos dejaban entrar en los departamentos a extraños fuera del núcleo. Eso fue en enero de 2021. En Febrero, me vine con Juana para acá. Juana empezó a decaer considerablemente con la mudanza, viejita, con casi 19 años. Estuvimos dos meses y nos volvimos.
La seguidilla de cosas de 2021 fue terrible. En enero de 2021 a una de mis amigas del alma, del famoso "club de las solteras" le diagnosticaron dos tipos de cáncer. Un golpe en la cara de aquellos. Esto fue cuando yo recién me había mudado con Alguien. Cuando vuelvo a Buenos Aires, fue fuerte acompañar a mi amiga a las quimios, a escucharla con las quejas de los oncólogos, con sus "no me queda nada de vida". Si bien no era la primera de mis amigas que pasaba por algo así, era de las más cercanas. Una amiga de mi grupo del colegio se fue en 4 meses por un cáncer de páncreas a fines del 2016. Y otra amiga del mismo grupo, más cercana en relación, pero lejana en distancia (vivía en Chicago) de un cáncer de cerebro diagnosticado en 2018, que la peleó hasta el 2021. Pero de la que hablo es de esas que te viene a sacar de la cama cuando estás deprimida por una pelotudez. Fue fuerte.
Y del trío del club de las solteras, la otra, se infartó en casa en Junio de 2021, luego de que se quedara a dormir post implante de marcapasos. Se quedaba "por las dudas". Yo tenía a mi gata crítica de salud, iba a ir a dormir a lo de mi amiga, pero ella se apiadó de mí y se quedó en casa. Yo me despertaba cada 4 horas para medicar a mi gata. Mi amiga es médica, cuando tuvo el angor, tuve que llamar al 911, a OSDE y hablar con una manga de discapacitados mentales, que en el 2021, si no tenias COVID, te dejaban morir en tu casa. Terminé en la guardia de la Favaloro, con un equipo que gracias al cielo y a los contactos de mi amiga, nos esperaban con la unidad coronaria lista.
Dos semanas después de este evento, la tuve que dormir a mi gata.
Y en ese estado, lo llamé a Alguien, y le dije "venime a buscar". Armé una valija con ropa de invierno y me vine. Con mi gata cremada, mi amiga infartada, ya compensada, y la otra en tratamiento.
Me olvidé de contar que en Mayo de 2021, otra vez con todo cerrado, mi maestra de la benemérita institución hospitalaria, murió. Tras pelearle al cáncer más de 20 años, murió sola, internada, sin visitas. Porque si tenías COVID había un mundo para cuidarte, pero todo lo demás, lo dejaron de lado. Hijos de una gran puta!
Ya viviendo acá, un mes después de mi huida de Buenos Aires, mi madre se rompe la cadera pelotudeando por Buenos Aires con una amiga, y el día que la operan de urgencia, se muere mi suegro y tenemos que salir de raje ambos para Buenos Aires. Unas semanas antes, a Alguien lo habían operado.
Tengo mis razones para que la pandemia me haya traumado, fue como un disparador de cosas de mierda, pero también, para que decidiera vivir con quien amo, y decidiera casarme.
Si algunos creen que me casé por amor, les voy a decir que no. Por amor estoy hace 12 años al lado de la misma persona. Me casé porque la puta papeleta, cuando estás viejo, choto, te empezás a enfermar vos, tu pareja o tus amigos; tener las cosas en regla te facilita la vida.
Hace una semana atrás me llama una amiga que no veo desde 2018, ella vive en NOA, yo ahora en NEA y antes en Buenos Aires. Hace 20 años que convive con el padre de sus hijos, catorce en pareja. Se casó ahora. ¿Porque? porque estamos viejos!!! solo es eso, no hay otra vuelta.
Y acá quiero empalmar con el tema que quiero escribir cuando no esté tan borracha.
Las cumple metas del 2000. Me recibo, me caso y me compro la casa (depende el orden), tengo hijos.
La cantidad de separadas de mi edad (cumplo 55 en breve); que veo de esa época menemista post menemista, de quiero, quiero, tengo, compro, hago; no se los puedo explicar!!!!
A mi en esa época, me tocó tocar fondo. Gracias al Gordo, al paraguayo, a mi locura, a mis inseguridades, pero por sobre todo y gracias a Dios, a mis seguridades de saber quien soy. De no transar con cualquiera para tener un pibe. De no vivir vidas de cartón pintado. De no elegir maridos que a las mujeres les dan vergüenza, LITERAL. Pero como este post, tiene que ver con Cleaning, con una cita con una "amiga del pasado" que tengo la semana que viene; lo voy a dejar acá.
Porque el cointreau me hizo efecto, escribí mucho, conté mucho y mañana será un nuevo día.
Ah! A Alguien le propuse casamiento yo el día anterior a mi cumpleaños a las 6 am de la mañana, porque daba vueltas en la cama, me notaba inquieta y me preguntó que me pasaba. La respuesta fue ¿porque no nos casamos? Y me dijo que si.
Días más tarde me dijo que manejara el tema de la ansiedad, porque iba a proponermelo el día de mi cumple, en el lugar paradisiaco al que fuimos, a la luz de la luna llena. Pero Ansiedad no pudo controlarse!!!