Mi lista de blogs

Mostrando entradas con la etiqueta mi cuello y yo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mi cuello y yo. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de septiembre de 2013

"No te rindas..."

Muchas veces hice “cuenta nueva”. Borrones, no. Borrones es olvidarse de lo anterior y no aprender. 
Borrones traté de hacer, pero siempre queda “algo”.

Trabajos, amores, amigos, situaciones. Salud.

Es la tercera vez en mi vida que “vuelvo a empezar”. Casi de cero.  Tal vez problemas de salud que tenían solución, pero siempre dejaron secuelas.

Y siempre mis estructuras óseas. “Carne de diván”.
Evidentemente, algo hay.

Dicen que la tercera es la vencida. Espero haber aprendido esta lección. 
Una lección que siempre aprendo es la misma, no darme por vencida.

Y mientras trato de terminar este post, el plomero termina de hacer unos arreglos. Y me habla, y yo no tengo ganas de hablar. Como el primer día post operada…solo quería que pasara el tiempo. Y sentir a Alguien cerca, su mano sobre la mía, sus ojos sobre el suero, su cabeza apoyada sobre el borde de la cama mientras su mano sostenía la mía. 

Acá estamos…volviendo a poner el lavarropas, ordenando cosas, haciendo compras, preparándome el almuerzo, el desayuno.

Un disco menos. Más fuerte, más sabia, más agradecida.

Un temazo!! Un clásico, no te rindas…






jueves, 1 de agosto de 2013

Anecdótico #4


Pese a que me tilden de monotemática y que solo hable de una sola cosa voy a contar otra anécdota más. Mucho no me importa cómo me cataloguen, se que para algunos lo que me pasa es una “boludez pasajera”; pero la que se opera de columna, tiene la médula espinal comprometida y es “una bomba de tiempo” (definida así por especialista de cervicales amigo mío); sono io. Y desde el 12 de Julio, que me dieron la licencia, que le estoy poniendo mucha onda.
Desde que dejé las drogas duras porque me pegaban como el culo y solo estoy a pregabalina y diclofenac,  más el cuello acolchadito puesto las 24 hs, hago mi vida normalmente. Bue…todo lo normalmente que la situación me lo permite. Más allá que la gente no respeta nada en la calle,  te roba los taxis; te lleva puesta y te deja haciendo trompos aunque te vean que caminas como Robocop, me pasan cosas bizarras.
Ayer a la tarde vuelvo de tomar un helado con una amiga, me dedico a hacer mis compras como lo hice siempre, entro en Hausbrot a comprar pan y había tres mujeres delante mío. Una señora de mediana edad, una chiruza que se quiso colar (y se coló) y una nonagenaria paquetísima de Barrio Norte, que casi se agarra a las piñas con la chiruza. Mientras me divertía viendo el round entre la nonagenaria impecable y la chiruza, esperaba mi turno en la cola, número en mano.
Cuando de repente, la nonagenaria termina de pagar, se da vuelta, me mira a los ojos, me mira de arriba abajo, y suelta la palabra asesina: “POBRE!!!!”.

Me cagó toda la autoestima!!!

martes, 23 de julio de 2013

Contrastes






El frío corta mi cara y mis manos. No se porque salí de casa sin guantes ni bufanda, hoy debe ser el día más frío del año en Buenos Aires.
El cielo está negro, pero se mueven las nubes y se ven pedazos azules entre ellas. Hay mucho viento, pero puedo disfrutar este frío mientras camino por Callao con mi bolsita en la mano.
“One point six billion dollars under the budget!!!!” resuena en mi cabeza a cada rato; en los gritos de la nazi directora de proyecto.  Como si yo pudiese hacer algo para recuperar esa plata, ni rompiendo mi chanchito ni hurgueteando debajo del colchón…
“If she can't  perform both activities; her performance will be affected; she is not enough efficient” reza la frase que se refiere a mi persona cuando me negué a hacer algo, porque ni el tiempo ni el dolor crónico me daba respiro.
El frío me corta la respiración y Rodriguez Peña me mira fijo desde la esquina de Marcelo T. de Alvear y Callao.
Y mientras espero el cambio de luz de semáforo lo veo entrar en mi mente, alto, sobretodo, ambo verde, me da un beso a mi, le da la mano a “Alguien” y entra…
“Sino te operás de acá a tres meses terminás en una silla de ruedas…”
Y no ser eficiente ya no es un problema.
“Hay compresión medular, mucha, esto no es urgente para que te interne en una guardia, pero pensá que hay que resolverlo cuanto antes…”
Y de repente todo cambia. De repente hay vida; de repente hay tiempo. Hay risas con Alguien, hay juntadas y llamadas con amigos, hay besos y miguitas en la cama del desayuno, hay ganas de querer llegar al verano para estar bien…
Y de repente me dieron ganas de hacerle a más de uno un enema con uno punto seis billones de dólares.
“Esta vez solo magnetoterapia, no me pueden tocar…”
Dos de la tarde, tengo que ir a casa a comer algo. Camino por Marcelo T. de Alvear de vuelta, y otra vez me mira Rodriguez Peña; como en el 2003, que iba a sacarle fotos con mi cámara nueva.
Como las mil veces que mis compañeros de fotografía decían: “Tu Rodriguez Peña se parece a Lito Cruz”.
Y tenían razón.