O su versión en español: "el césped del vecino siempre es más verde".
pormenores de una mujer de mundo... (Toda similitud con alguna realidad es pura coincidencia)
Hace unos años atrás la hija de mi marido, usó esta frase y entendí por su edad, que era una frase usada por un grupo etario mucho más joven que el mío.
Y en el contexto que lo usó, lo entendí perfectamente y me encantó. Son esas frases que por más que no las estemos usando a diario, se nos pegan de los más jóvenes, por lo certeras y graciosas. Y a partir de ahí, sin querer hacerme la pendeja, la empecé a usar, porque me parece maravillosa.
Yo igual podría hacer una salvedad y usar también, fingir imbecilidad, o fingir debilidad mental o subnormalidad.
Luego recuerdo a mi papá, que fue diagnosticado con demencia senil en sus últimos años de vida, recuerdo sus lagunas mentales, la impunidad con la que decía las cosas y sobre todo, la pérdida de memoria al corto plazo, y fingir demencia ( o por lo menos, una clase de demencia), está bien aplicado.
Acabo de encontrar esto en un artículo de internet que me pareció maravilloso: Quizás finger demencia es el nuevo nombre de la indiferencia, la insensibilidad, la irresponsabilidad o el temor para justificarse. Hacerse el que no ve algo que lo complicaría, lo comprometería, lo afectaría, lo amargaría, lo forzaría a tomar partido o hacer algo urgente para resolverlo. y así excusarse de no hacerlo.
El artículo sigue, habla de las demencias en general y sigue por otro lado. Digamos que fingir demencia es "hacerse el boludo", hacerse el que "acá no pasó nada"; y poner cara de perro que se lo estan culeando.
Vivimos en una sociedad, que está demasiado ocupada en ver lo que le pasa al otro, imitarlo, criticarlo, en vez de ver para adentro y analizar que nos está pasando. Fingimos demencia en el trabajo, con la familia, con los amigos, con el vecino y hasta que no nos acorralan, a quemarropas; si pasa, pasa.
Y hablo en plural, porque es un modo de sanidad mental, a veces fingir demencia. En el trabajo trato de fingir demencia el 100% de las veces, y de ese 100, 85% no puedo. Pero les cagué un 15% de responsabilidades que no me corresponden ( o si), pero con la saturación mental que manejo, ganarle hasta un 2% es negocio. Digamos que en el laburo es donde más finjo demencia.
Y después está ser una persona vieja, experimentada e increiblemente intuitiva. Eso hace que sepa muchas cosas, antes que ocurran o cuando están ocurriendo; y así y todo, finjo demencia. Porque a los demás no les gusta saber, que vos sabés lo que ellos no quieren que sepas. Pero vos lo sabes porque sos bruja, y luego lo terminas confirmando. Estoy aprendiendo a fingir demencia con esto.
Aprender a fingir demencia en muchas cosas nos ayuda a poder convivir en sociedad, porque no puedo ir por la vida diciendo lo que pienso y siento todo el tiempo. Antes lo hacía y no me iba muy bien que digamos. La Licenciada F me decía, Mariett lo que tenes que hacer es aprender a hacerte la boluda, no ser boluda, porque boluda no vas a poder ser nunca. Pero no está bueno que le marques a todo el mundo que sabes lo que ya sabes; porque la gente no quiere que lo sepas. (Fingir demencia de alguna manera).
Vivo en un pueblo hiper chico, donde todo el mundo me conoce y yo no conozco a nadie. Marcarle a todo el mundo a quien no soporto, o decirlo todo el tiempo, no me ayuda. Esto no es Buenos Aires, y hay mucha gente que no la trago, pero finjo demencia. Por convivencia básica.
Finjo demencia con mi familia de origen, para mantener la relación en buenos términos, porque no puedo decirles todo el tiempo lo que pienso de ellos. Mi última explosión familiar, me costó una contractura cervical hace 2 semanas más una gastritis medicamentosa por los analgésicos (actualmente). Fingir demencia, a veces es beneficioso para la salud.
Finjo demencia con mi marido en cosas de convivencia y otras más trascendentales. A veces cuando el amor pesa más que lo que nos jode o nos jodió; fingimos un poco de demencia.
Y lo más gracioso, es cuando me doy cuenta que los demás fingen demencia. Cuando te están cagando en la cara con plata o propiedades, y se ofenden cuando les pones los puntos. O en todo caso, cuando les pones los puntos, se hacen los que se les pasó lo que les estas marcando. Fingen demencia.
Cuando le dejás de dar bola a gente que se decía tu amiga, y fingen demencia. Porque no fingirla es hacerse cargo de las cagadas que se mandaron hace mas de 20 años atrás.
No fingir demencia nos obliga a:
El fin de semana pasado, en una ola de calor casi sin precendentes, terminamos con Marido de ver la segunda temporada de Envidiosa.
Se que hay mucha gente que no la mira, que no le gusta, que odia la actriz que la protagoniza, que le parece trillada. A mi, me chupa un soberano huevo. Por eso cerré el blog a comentarios.
Focus! A nosotros, nos parece genial, y a mi hay cosas que habla con la terapeuta, que es como hacer un racconto de todas las charlas que tuve con mis diversos analistas, pero eso es tema para otra entrada.
También hay un punto que tocan, que me llegó personalmente.
Su amiga "gay".
Si no la vieron y la quieren ver, es un buen momento para no leer este post, porque voy a spoilear la serie.
Avisados!
Me reí muchisimo con los ataques de celos a la "íntima amiga" de su "intima amiga", onda, nadie es más amiga de Deby que yo.
Y al toque, antes que pasara, le digo a Marido, la amiga es torta. Obvio me mira con cara de culo, porque detesta cuando hago spoiler de libreto, solo porque deduzco antes que él.
Y me acordé de algo que me pasó que comenté en esta entrada.
Yo conocí a Pilar y a Virginia en la facultad, allá por el año 1990.
De Virginia me hice amiga al toque tanto de ella y su grupete, que eran de un pueblo del oeste de la provincia de Buenos Aires.
De Pilar, me hice amiga (no tanto como de Virgina) allá en 1992, cuando ambas nos atrasamos en la facultad. Pegamos buena onda y más de un amigo mío estaba caliente con ella.
Ellas se conocían entre ellas pero no eran amigas, cada una tenía su grupo y yo estaba en ambos grupos de amigas.
Hasta que todas nos recibimos, allá entre 1995 y 1997. Virgina en el 95, yo en el 96 y Pilar en el 97.
Yo venía trabajando en la benemerita institución hospitalaria desde antes de recibirme, Virgina era concurrente de la misma y ambas empezamos a hinchar para que nos tiren reemplazos de guardia de vacaciones. Esas hermosas épocas de 20 y tantos años, donde trabajar 7x24 se nos hacía normal. No lo extraño.
Una de nuestras compañeras de guardia fija se tomaba licencia por maternidad. Pilar venía para atrás con pegar un laburo que tuviera que ver con su título. Y a mi, se me ocurrió la idea de presentarla como candidata de reemplazo, ya que sabía que Virginia me iba a apoyar, porque siempre mejor malo conocido que bueno por conocer.
Y allá, por 1998; se armó ese trío de jóvenes profesionales, que hacian guardia de sol a sol, y que eran las super amigas.
La cercania del laburo, el compartir tantas horas de guardia, de armados de guardia; de planeamiento; y al ser las tres jóvenes, disponibles y ávidas de trabajo, nos hizo famosas entre el grupo de profesionales y entre los residentes del hospital.
Para 1998, yo ya estaba saliendo con El Gordo; y las chicas me escuchaban con sus idas y vueltas. Pilar tenia un novio empresario gastronomico, con el que también iba y venia; y Virginia había tenido una historieta con un compañero de facultad nuestro; que la tenia medio medio. Y también había un residente pelotudo, que; como diría mi abuela; le arrastraba el ala.
Era principios del año 2000. Virgina, yo, más una amiga de ella y una amiga mía; decidimos irnos de vacaciones a Porto Seguro. A la vuelta, organizando el año, y en una juntada en mi departamento, empezamos a delirar con hacer alguna actividad cultural.
Y la verdad, no se cual de las dos fue, que encontró en los avisos clasificados de un importante diario, que se buscaban voces para un importante coro nacional.
Allá fuimos, las 3 caraduras. Yo había cantado toda mi vida en los coros de todas las escuelas, algo de formación musical tenía, pero no me daba el piné para semejante coro. Pero ahí estabamos.
El director del coro era un hombre horrible; que rayaba lo burdo y bizarro con lo patológico. Creo que también eso nos tenía embelesadas.
Quedamos las tres, Virgina y Pilar como mezzosopranos y yo, como soprano, mi registro de coros anteriores.
Y acá es cuando yo creía que ellas se habían distanciado conmigo; los ensayos de coro por registro, que no eran los generales; y se hacían en casa los coristas.
El grupo de las mezzo era más divertido, y el grupo de sopranos era infumablemente competitivo.
Entre los ensayos del coro, mis problemas con El Gordo, que detonaron en el año 2000, empecé a sentir de a poco que ellas hacían rancho aparte; y que me excluían de muchas juntadas.
Como soy muy perseguida, y estaba en un momento de mi vida en el que me la pasaba persiguiendo a mi pareja y a su amante; no tenía resto para desplantes entre amigas; así que me dije a mi misma; si sienten que vos molestas, es porque estas infumable con tus quilombos.
Tuve la peor crisis con el gordo en el invierno de 2000 y las chicas estuvieron siempre ahí para darme apoyo. Como muchas más de mis amigas de ese entonces.
Pero para septiembre, yo ya me había comprado una computadora; había empezado a entrar a salas de chat y a conocer gente on line. Y ellas no estaban de acuerdo con eso.
Meses más tarde empiezo mi cyber romance con El Gaita y unos meses después apareció El Paraguayo.
Octubre de 2000. Ya para ese entonces me había ido de las guardias, estaba como jefe de guardia en una clínica privada chiquita, y solo las veía en el hospital los días que yo iba a la mañana y ellas se iban de la guardia. Y en el coro. Que dicho sea de paso, cada vez que terminabamos los ensayos generales; huían como ratas para no ir a tomar un café las 3, como usualmente hacíamos.
Recuerdo una tarde, bajando las escaleras del lugar donde cantabamos, cruzo al bar donde siempre nos encontrabamos, y tenía en la mano el libro de La Inmortalidad, de Milan Kundera, pero en ingles.
Lo recuerdo, porque otra compañera del coro me dijo: "áspera tu lectura, no te andas con chiquitas", mientras yo esperaba que ellas aparecieran en el bar y jamás aparecieron. Ya me había hecho fanática de Kundera, porque Virginia me había regalado La Insoportable Levedad del Ser, que en ese momento sentí que era la historia mía con El Gordo.
Durante el 2001 seguimos viendonos en el coro, pero ellas estaban cada vez más distantes, sobre todo Pilar. Con Virginia, logramos hablar de tanto en tanto. En el 2001 fuimos a ver a tocar a algunos amigos del hospital que tenian una banda; y parecian mas amigables que en el coro, que se escapaban de mi. También se fueron de vacaciones juntas, y jamás me preguntaron si me interesaba ir. El viaje no era lo que mas me interesaba, pero me cayó como el culo que jamás mencionaran si quería ir.
Un día yendo con el taxi a lo de mis padres, veo que Virgina estaba esperando un taxi en la esquina de la casa de Pilar a una hora extraña. Y mi cabeza retorcida se dijo, "¿no serán pareja?". Pero como yo estaba en un momento de sacar trapos sucios al sol en todas mis relaciones de mierda de pareja; me lo negué por cabeza prodida y me dije "es un montón Mariett, ves fantasmas en todos lados".
En Septiembre de 2001 se casó una amiga de Pilar y mía de nuestro grupo de la facultad. Virginia no estaba invitada, y yo estaba en la misma mesa de Pilar. Era un hielo, parecía que no hubiesemos sido nunca tan amigas. Y cuando yo hice un comentario de algo de mi familia, empezó a atacar a toda mi familia. Realmente me pregunté a mi misma, que le pasaba.
Para mi el 2000, 2001 y 2002; son como un mismo año de 36 meses, porque tuve mil quilombos; así que no recuerdo cuando fue que Pilar se fue de gira a España a visitar a sus parientes, ni cuando Pilar decidió con su doble ciudadanía irse a vivir a Barcelona; porque nunca me lo comentó y tampoco me lo dijeron mis amigas del mismo grupo que ella; me enteré por compañeros del hospital. Creo que fue entre 2001 y 2002, pero no lo puedo jurar.
Lo que me llamó muchísimo la atención, es que apenas se fue Pilar con un trabajo asegurado en una universidad de allá y con la doble ciudadanía, Virginia se fue a los dos meses a probar suerte. Teniendo dos muy buenos laburos estables en Argentina, un departamento propio, y sin ciudadanía europea.
Y ahí es cuando tooooodoooos mis compañeros del hospital, me dijeron "Mariett, vamos que nunca te diste cuenta!!! Son pareja!". No. No me había dado cuenta. Porque estaba encerrada en mis quilombos propios, pensando que la distancia que me habían puesto, era porque yo estaba haciendo algo mal. Que había algo de mí que no les gustaba, o que les molestaba.
Tengo muchos sentimientos encontrados con esto. No se si yo hace 25 años estaba preparada para que me dijeran la verdad. Yo creo que no, porque sino, no se hubiesen comportado como se comportaron.
Pero por otro lado, como amiga íntima que había sido de las dos (de hecho con Virgina viví un tiempo en su casa, cuando me fui de la casa de mis viejos después de una discusión grande con papá); me dolió que no intentaran acercarse.
Y lo que no entiendo, es que todos los de ambos grupos de facultad, también lo sabían o lo sospeachaban; y yo como una gran imbecil pensando que me había mandado un moco y estaban enojadas conmigo.
Hay compañeras del hospital que siguen en contacto con ellas; yo jamás pregunto. De hecho tenemos contactos en común en redes con Virginia, y le comenté una foto y jamás me contestó. Sino queres que sepa de tu vida, tampoco voy a preguntar. No se si siguen siendo pareja, lo único que se es que ambas viven en Barcelona y siguen viendose, de acuerdo a fotos que veo en redes de contactos en común.
Les comparto una dedicatoria de Pilar en un libro que me regaló una noche que estabamos las 3 juntas, delirando, borrachas y ávidas por vivir nuestros treinta años.
Confieso que extraño las charlas que tenía con ellas.
ARRASTRANDO ZAPATOS
Ricardo Fainerman
En una noche de fábulas y vino tinto queremos dejar testimonio de algo que se dio y no por casualidad.
El destino nos reune y ojalá esto sea así por muchos años más.
Nos queremos mucho.
Mariett, Virginia y Pilar
22-02-2000
Que hice y hago terapia hace muchos años, no es ninguna novedad. Lo he dicho en este lugar mil veces.
Tuve la Licenciada #1, que era una pelotuda; porque tenía mi edad, era inexperta y no soy fácil de manejar. Peor cerca de los 30 años. La llamaremos la Licenciada U. Mis amigas a los 4 años de ir, me hicieron una intervención y me dijeron que no me estaba sirviendo para nada. Estaba re chapa. Recuerdo esa noche en Cortaderas.
Ahí cambié al Licenciado #2, el Licenciado B. Con él estuve 4 años más. Era el psicólogo de una de las "intervencionistas". Era hombre, un tipo que me llevaría entre 15 y 20 años. Al principio me llevaba la corriente, pero me bajó muchísimo a tierra. No lo suficiente; porque seguí inmanejable. Igual dejé porque se había puesto intenso con que fuera a verlo cuando estaba recién operada de la rodilla, y yo no me podía mover de mi casa. Me hartó.
Luego vino LA LICENCIADA, que es la que cito todo el tiempo en este blog. Es la número 3 y es la Licenciada F. Con ella estuve 3 años y me dió el alta porque pensó que no tenía cura. Posta que me lo dijo después, cuando ella ya me vio curada. Para mi algo me hizo, porque pude reunir los pedacitos de mi vida y unirlos para armar algo nuevo.
Y mi actual psicóloga. Que es la número 4 y con ella llevo 11 años. Ella me dijo que no me da el alta, que yo tengo que decidir hasta cuando seguir. Y como mi hora por semana es mi espacio para ordenarme y no saturar a mi marido/amigos/familia con los problemas de trabajo o marido/amigos/familia, es que decido quedarme. Con ella empecé cuando empecé a somatizar y terminé en un quirófano operada de cervicales. Con ella pude desmenuzar muchas cosas dolorosas que causaron los problemas por los que iba a terapia. Cosas profundas, y jodidas. Y empecé a sanar, primero desde adentro y luego afuera. Es la Licenciada A.
Y como a ella la conozco de antes que ella fuera psicóloga, de otra vida de más chicas, a veces tenemos charlas permitidas que no tienen que ver con una sesión. Ahora desde la pandemia y mi mudanza que hacemos modalidad virtual.
Hoy tocamos el tema tan en voga en Netflix y en la gente, la serie "Envidiosa". No pude no mencionarla. Hablar de las sesiones de terapia de las protagonistas y hablar de la locura que nos atravesó a mi generación por ser perfectas y hacer todo bien. Por ser la mejor profesional, casarte y tener hijos tipo checklist.
Y empezamos a hablar de las "amigas". Así con comillas. Porque a mi cada vez me quedan menos, pero las que me quedan son de verdad. Algunas de toda la vida, desde el colegio. Y otras más nuevitas, como el club de las solteras, MM, G, M, las chicas un ex trabajo. A "otras" las dejé fluir.
Y acá voy a aclarar que las dejé fluir luego de mucha paciencia y muchas oportunidades.
Las charlas con mi psicóloga son reveladoras, porque yo a veces me encuentro diciendo cosas geniales.
Hoy dije que lo peor que me puede pasar en el trabajo es "yo misma". Y lo mejor; que me echen.
Pero volviendo a la serie, le dije que la serie había evocado mucho zoo de fines de los 90s y 2000.
Entre ellas una "amiga". Ya habíamos hablado de ella en una oportunidad con dos cuentos que le hice que me terminó preguntando ¿es la misma?, porque no lo podía creer.
Hoy hablábamos que cuando una amiga, es muy amiga, sabe tus cosas más patéticas. Por ejemplo, una amiga sabe si usas las ahora llamada "apps" de citas. En mis tiempos (los 2000), no había.
Había otras mierdas que servían para lo mismo: chats anónimos, UOL sinectis, MSN, Starmedia, Tutopia, también existía ICQ (no pregunten si tienen menos de 45 años); y a mediados de los 2000, los perfiles de MSN y Match.
A ver gente, siempre lo dije y tengo un apartado en este blog de Cybercitas, nunca oculté que conocí tipos por este medio. De hecho mi marido no deja de ser una cybercita, era uno de mis lectores y comentadores de este blog.
Las amigas de verdad, con las que lloras porque las cosas no te salen como querés, se cuentan estas cosas. Hubo una de esas amigas, que; sabiendo que yo lo hacía; no me lo dijo. Y un día se apareció con un novio, que luego fue marido.
Y la excusa de "no contarmelo" fue que me había ido mal con uno que había conocido por este medio. Wrong answer, las amigas se cuentan este tipo de cosas. Bah, las amigas como yo creía que éramos. La licenciada A hoy me dijo que es una excusa para dejar de hablarle de por vida. No tuve la necesidad de hacerlo, pues ella con su nueva conquista, se fue alejando solita. Dejó de llamar, dejó de preguntarme como estaba; hasta que tuvo que renovar el contrato de alquiler, y como yo era su garante, se acordó que tenía una amiga y hasta me vino a visitar y trajo masitas para tomar café.
Como me llevó muchos años de diván decir que no; le salí de garante por ese período y al año siguiente puse el departamento como bien de familia, para que no me lo pidieran más como garantía. A ver, doy hasta la que en ese momento, era mi única propiedad por un amigo. Pero boluda no soy. Como no pude decir que no y me dió en el quinto forro del culo decir que si, opté por la treta legal.
No hubo necesidad; porque se mudó a otra casa porque se casaba. Casamiento del que me enteré un par de meses antes porque (excusa), lo decidimos de un día para otro. Ponele...yo organicé un casamiento, y no es de un día para otro, lleva unos cuantos meses. Tampoco me lo contó re contenta cuando lo decidieron. Me enteré cuando ya tenía las tarjetas impresas más o menos.
Y luego pasó lo del embarazo. Que me enteré por mail por un amigo en común. Acá se me acortó la mecha y la mandé a la mierda. Otra excusa, que se lo dijo a otro amigo en común, porque también era su jefe, y que se le escapó, pero que ella no me lo quería decir hasta que pasaran los 3 meses. Excusa, excusa, excusa.
Y que (lean esto, porque si de proyecciones hablamos, acá escribimos un manual); como yo estaba tan mal porque a mi la vida no me estaba yendo muy bien que digamos; no me lo quería decir para que no me amargara.
Pará, pará, pará (tono Fantino). Si una amiga tuya cree que vos te vas a amargar porque a ella le va bien y a vos no te va tan bien, es porque ella no se alegraría en el caso inverso. Y aparte no me conoce una mierda. En los 15 años que eramos amigas, no había aprendido nada de mi.
Puedo ser vehemente, loca, mandada, rencorosa con gente de mierda que me hizo mal, apasionada en todo lo que hago, INTENSA infinito punto rojo. ¿Envidiosa? No mamu, no proyectes, estaba demasiado en el fondo del mar como para mirar con envidia lo que le pasa a la gente que quiero. Pude haber estado desinteresada y deprimida, pero no contarme algo así porque yo estaba mal, que clase de gente de mierda sos?
Y falta la que nunca le dije. Porque en el fondo estaba tan mal, que me la había olvidado.
Corría el año 2002, post corralito. Yo estaba mal porque iba y venía con El Gordo, con El paraguayo (intermitentemente), uno no me daba nada, y el otro menos, porque se había casado. Mi laburo rayaba la esclavitud y no veía ninguna salvación en ningún lado.
Era enero y estábamos en Pinamar ella y yo, luego llegó su hermana, luego llegó mi hermana y su novio (luego marido y actual ex marido), y en una charla de playa, mi hermana dice que tiene un compañero de facultad soltero y lindo para presentarme. Y como yo era un despojo de quilombos me amenazó; "sino te lo presento a vos, se lo presento a ella". Y quedó ahí. Creo que contó en que trabajaba, donde vivía y su nombre completo. Repito que el nombre completo porque la anécdota no termina acá.
En Julio del mismo año aparece mi "amiga" con su novio de la cybercita. Lean atentamente la cronología. En Julio del mismo año a mi me echan del laburo, de una prepaga importante.
Recién echada del laburo y dando pena por todos lados, mi hermana me invita a una juntada con sus amigos de la facultad, un día de semana a la noche. Y le digo que si, porque total, andaba dando lástima por los rincones. En la juntada me toca sentarme al lado del "amigo" de mi hermana que iba a presentarme. El pibe me gustó mucho. Pero lo que más me gustó es que era MUY divertido y pegamos re buena onda.
Al día siguiente, mientras mandaba CVs a diestra y siniestra (era la época donde poco se mandaba x mail y mucho personalmente); la llamé a mi hermana y le dije que su amigo me había re gustado, que me tuviera en cuenta para otra salida y que armara algo.
De Julio a Septiembre conseguí un nuevo trabajo, no era mucho, ni era bueno (solo guardias), pero ya tenía con que pagar las cuentas. En Septiembre mi hermana también cumplió 30 años y su entonces novio, nos pidió ayuda a mi otra hermana y a mí para organizar un festejo (asado) sorpresa. Yo pedí que me pasaran al amigo que me gustaba, obvio.
Y acá se me develó un misterio, que lo tuve años tapado en mi memoria, y que hace unos dos años me volvió.
Llamada va, llamada viene con el amigo de mi hermana, me preguntó si ya había conseguido trabajo y le cuento que sí. Me preguntó a qué me dedicaba y también le conté. Y me dice:
Amigo: "Che Mariett, puede ser que una amiga tuya me haya llamado hace unos meses?"
Mariett: "Amiga mía?????"
A: "vos sabés que me llama una chica que estudió lo mismo que vos, y me parece que me dijo que era amiga de (nombre de mi hermana); que me llamaba para ver como estaba, para charlar. Se llamaba (nombre de mi amiga arriba descripta)"
M: (modo no puede ser verdad): "Yo conozco una chica con ese nombre, pero es amiga mía y no de (nombre de mi hermana). Capaz mi hermana le dió tu teléfono" (aclaro que el de línea en ese entonces).
A: "le voy a preguntar a tu hermana"
M: "yo también".
Y cambiamos de tema.
Luego de esto llamé a mi amiga, ya de novia con la cybercita; para contarle de mi nuevo candidato. No dijo ni pío. Mutis por el foro. Obvio no le dije nada del episodio de su llamado, y ella tampoco comentó nada. Rari... como dicen los chicos ahora.
El día del cumple de mi hermana estuve toda la noche con su amigo, de hecho me llevó a mi casa.
Y lo primero que hice cuando el evento del cumpleaños pasó, fue preguntarle a mi hermana si mi amiga la había llamado para pedirle el número de télefono del amigo (mi hermana y yo no vivíamos juntas ya) o si ella se lo había pasado de una. Mi hermana es el día de hoy que jura y perjura que solo recuerda esto porque yo se lo mencioné, que jamás le pasó el número de su amigo y que menos recuerda que mi amiga la llamara para pedirle el número, que me lo hubiese contado de una.
Por lo que con mi hermana deducimos, que hace más de 20 años, al tipo lo sacó por la guía de telefóno.
En la época que el mail recién empezaba, que no todos usaban IQC/MSN, que tener celular (sin mensajeria, solo servía para hacer llamadas), era para laburar porque era caro; donde no había redes sociales ni laborales para saber donde ubicar gente a través de contactos; solo existía buscar por guía. Y buscar su teléfono (de línea) fue llamar a toda la gente con el apellido del amigo de mi hermana en el radio de Recoleta. Porque este chico, vivía en un departamento del padre. Con la guía de Telefónica o Telecom en mano.
Conclusiones, todas suyas señoras, señores y señoros. Yo no voy a opinar.
El sujeto en cuestión, amigo de mi hermana, es un divino. Es el chico de este post: pinchar aquí
Al pedo gastar tanta pólvora.
Hace un par de años que vengo haciendo raccontos y decidí no gastar más tiempo en salutaciones falsas, forzadas y por cariño a "lo que alguna vez fue" una linda amistad.
Cuando la vara de la amistad es carcomida por los secretos y las mentiras; nada vuelve a ser igual.
Ergo, como me dijo hoy la licenciada; hay que sacarse el peso de encima. Hay que saber llegar a viejo más liviano, sin carga.
Y así estoy. Cerrando círculos y cerrando el círculo.
Eso si, nunca Envidiosa!