O su versión en español: "el césped del vecino siempre es más verde".
En Google me tira lo siguiente: describe una tendencia humana a creer que las cosas son mejores para otros que para uno mismo, o que uno no está obteniendo todo el potencial que puede tener. Es una forma de decir que, a menudo, tendemos a idealizar la vida de los demás y no apreciamos lo que tenemos.
Estoy hace unos años (debe ser la vejez y la experiencia), dandome cuenta que los refranes siempre tienen razón, de manera literal. Uno que me di cuenta es "El ojo del amo, engorda el ganado"; cuando con Alguien nos empezamos a dedicar a la ganaderia. Bueno "dedicar", se dedica él, yo solo soy socia capitalista.
Eso que la presencia del inversionista en la inversión, hace que a la inversión vaya mejor.
Otro, es el que titula esta entrada.
Hace año y medio casi, que con Alguien nos mudamos a nuestra casa propia, en una zona de chacras; que se está empezando a poner buena; y ya van dos veranos que nos toca muchísimo calor y muchisima sequía. Al pasto le costaba un montón "estar verde".
Hace dos veranos que le venimos poniendo mucha onda a mantener el jardín verde, con plantas que no las achicharre el sol correntino, y regando todos los días, porque han pasado más de 25 días sin caer una gota de agua. El último verano con un promedio de máximas reales (no ST) de 42 grados.
El pobre pasto, se iba poniendo cada tanto de un verde seco que no nos copaba. Así que compramos el regador oscilante, y lo poníamos día x medio en diferentes partes del jardín para mantener el verde.
Ahí, la "chica de departamento" (bueno ahora no tan chica); se dio cuenta de la gran vedad del dicho.
Está bien, no descubrí la pólvora. Pero también descubrí, que mantener el "pasto verde" en la adversidad no es laburo para cualquiera, requiere mucho tiempo, mucho trabajo, muchas ganas y mucho sacrificio.
Y acá es cuando te das cuenta que "tu vida" (el pasto), requiere de mucho trabajo para mantenerlo "verde". Y que los que ven que tu jardín está verdísimo, nunca ven cuanto te costó, cuantas horas dedicaste a regar, cuanto gastaste en regadores, cuantas horas de descanso dejaste de lado por chequear que cada metro cuadrado de tu jardin, reciba agua en la sequía.
Otra gran verdad es que cuando estás ocupado en matener tu jardín verde, porque te gusta verlo verde; no tenés tiempo en comparar si el del vecino está más verde que el tuyo.
En la era del boludeo digital, donde vivimos en una vidriera donde solo mostramos lo que queremos que vean, y escondemos aquello que no queremos que se vea; ver "pastos más verdes al lado", es cosa de todos los días.
No nos detenemos a pensar cuanto de lo que vemos es 100% real, cuanto le costó a ese otro (sacrificio, renuncias, tiempo y/o esfuerzo); y cuanto no estamos viendo.
Hace unos meses atrás, una amiga cercana me refirió, que laboralmente hablando a mí me había ido bárbaro, y a ella no.
No le contesté, pero cuando ella terminó su carrera corta, yo aún seguía estudiando (y trabajando), cuando me llamaban para salir los fines de semana a bailar, yo me quedaba preparando parciales o finales. Cuando había programas cortos en el verano, yo estaba haciendo reemplazos de guardias, o cuando me invitaban en la semana a juntadas a cenar, yo rogaba que las pasaran a viernes, porque estaba yendo y viniendo arriba de un avión por razones laborales. Muchos ven los resultados y no ven las renuncias.
Otros refieren lo bien que nos llevamos con Alguien, como que eso es "suerte". Yo lo voy a llamar "oportunidad random".
Alguien se cruzó en mi vida hace casi 14 años de manera random. Nos caimos bien. Todo lo demás fue ganas de conocernos, evaluar coincidencias y diferencias, evaluar oportunidades y remarla en dulce de leche. Hoy, 14 años después, tenemos una relación hermosa basada en el amor, la amistad, la complicidad y por sobretodo en el respeto. No fue "suerte". Fue trabajar la "oportunidad random".
Así es queridos lectores imaginarios, cuando empiecen a ver que el pasto del vecino está verde, miren que están haciendo para que el vuestro esté como el de la foto que ilustra este post, que, a próposito; es el de mi jardín.
Un placer que me hayan leído...

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