Pensé después de tomar un abundate té por la tarde que no iba a tener hambre, pero como ultimamente estoy comiendo mal, y esta noche me puse nuevamente a escribir, me dió hambre. En mi casa no hay nada, llegué de México el sábado y aún no fui al super a por víveres. El sábado no cené, el domingo almorcé con amigas, cené en lo de mis padres, el lunes me hice la última hamburguesa, el martes fue el cumpleaños de Madre y cené con ellos. Hoy miércoles sigo desabastecida y el hambre no perdona. Mucha fiaca para bajar a comprar, demasiado hambre para esperar el delivery. Busco en la heladera, queso sin pan no hay sandwich. Queso sin huevo no hay omelettes. Freezer, todo demasiado congelado, salvando las salchichas. Salchichas sin pan no hay panchos. Shit!
Miro la alacena y veo una lata enorme de jardinera...y decido comer eso.
Todos tenemos un antes y un después en nuestras vidas, muchas veces ese antes y después es un suceso, otras veces son personas o personas asociadas a sucesos.
Creo que todas las mujeres tenemos un hombre en nuestras vidas que nos marca,pero para mal. En mayor o menor grado, pero nos marca. En mi caso me marcó mucho. Pasé cinco años de mi vida al lado de un tipo de mierda, y pasé 3 años de mi vida tratando recuperarme a mi misma.
A esta persona la vamos a llamar, como todos los conocen, como El Gordo. En realidad no es gordo ahora, ni lo era en su momento. Antes era enorme y un poco pasadito de peso. Ahora está consumido por la merca.
Cuando decidí cortar el cordón umbilical e irme a vivir sola, el gordo y yo estabamos juntos. El gordo era en ese momento y los 4 años que siguieron, la razón de mi existir. Nunca estuve enamorada de el. Estaba enferma de el. No quiero explayarme mucho en una parte muy dolorosa de mi vida, pero lo que si recuerdo es que durante muchos años después de no estar con el todavía había recuerdos dolorosos, de esos que se meten entre tus ideas en el momento en que menos te lo pensás.
Cuando hoy abrí la lata de jardinera me acordé de el. Cuando recién me había mudado sola solo cocinaba cuando venía el gordo, o cuando venían amigos. En ese momento hacía muchas guardias y estaba siempre cansada para cocinarme algo, entoces mis cenas eran salchichas con jardinera. Y a veces ni siquiera la sacaba de la lata, algo sumamente patético. Cuando el gordo se enteró de mis cenas, siempre me jodía con eso, "dejá de comer comida de campamento y preparate algo mejor, te voy a tener que ir a cocinar".
Que loco que después de 5 años de relación y muchos años de llorarlo, lo único que me recuerde a el hoy por hoy, sea una patética lata de jardinera!!!!!!
Trato de buscar otros recuerdos más relevantes, los hay pero como que están tapados. No salen solos, algún mecanismo extraño en mi cabeza los deleteó. Como el electroshock!!!!
Y es ahí cuando mi modo random dice: "no hay mal que dure cien años, aunque haya un cuerpo que lo resista..."

Te recuerdo otro? cuando te ensució la novísima colcha portuguesa (fuckin' Gordo!)
ResponderEliminarBolooooo me habia Olvidado de esa. Gordo y lrpmqtp!!!!! Tenia dos dias de comprada...
ResponderEliminar