Córdoba, hotel. Miles de recuerdos, de anécdotas, de ilusiones, de expectativas...
Y acá estoy; vacía. Sin nada para dar, nada para reirme, enferma, cansada, con cara de amarga. Como extraño los buenos viejos tiempos. Recuerdo su cara esperandome en el lobby del hotel. Recuerdo las interminables charlas en el auto cuando me llevaba al aeropuerto. Los roces, las risas, las sonrisas. Las indirectas y los eternos almuerzos acompañados con mucho vino tinto. Los llamados, los mensajes de texto, los mails y los chats a cualquier hora, cualquier día. Extraño la mujer que era hace dos años.
Extraño la expectativa de venir, los preparativos y la ansiedad.
Cuando una relación se termina, te queda un sabor amargo, o la falta de ese sabor de la otra persona.
Y cuando una relación se termina y uno queda lastimado, a la larga o a la corta nos empieza a caer la ficha de que el otro no era lo que pensabamos...
Pero cuando no pasó nada siempre nos quedará la duda. Como hubiese sido? Me cuesta creer miles de cosas, pero la onda se cortó. Algo le descubrieron. Y en la volteada caí yo y se cortó toda la onda.
Que es un pirata? Puede ser.
Que es un histérico? Seguro
Que es un cagón? Totalmente
Que algún problema tiene? Indiscutible!!
Pero como extraño esa magia. Trucha o no. Me mantuvo viva durante año y medio hasta que me pude enamorar.
Me hizo sentir linda, deseada, divertida e inteligente.
Cada viaje era pensar que me ponía, desde la ropa interior (just in case) hasta el color de sombra que iba a usar. Fin de semana previo, reflejos y depileta (just in case).
Y ahora tiro lo primero que encuentro en la valija, en lo posible lo que me ocupe el menor espacio posible.
Noviembre 2009, Rigoletto. Almuerzo eterno. Risas, hablar de lo que más no pesaba a los dos. Compartir recuerdos de infancia, las charlas para mejorar el mundo.
Enero 2010, Million. Cena. Rodilla junto a rodilla. Luz de velas, tomados de la mano. La cara a dos centimetros de la mía. "Sos la única que me entiende Marietta". Si, es un cliché. Pero a mi me mantenía viva. Y el abrazo en Retiro. Y el mensaje posterior a 5 minutos de dejarlo.
Marzo 2010, Janio. Tarde, picada, risas, muchas risas. "Sos a la única que vengo a ver cuando vengo a Buenos Aires". Y helados, y charla sobre sexo y el sexo que nunca llegó.
Y muchas más...
Y como dice Sabina "no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió".
Nunca hubo "sabor a ti"...
La historia comienza hace 20 años aproximadamente,estaba el sentado en un aula, todos salen al recreo pero hay una chica que se queda esta sentada en la otra punta, el venciendo su timidez se aproxima y le dice hola soy Fabian, ella lo mira y contesta alargando su mano para saludarlo,mi nombre es Laura, desde ese día se hicieron amigos pero nunca se animó a decirle lo que sentia y al año y medio se muda.Perdió todo rastro de ella, en ese tiempo no habia celulares, La historia es larga pero la podemos resumir en una oración:
ResponderEliminarEl la buscó durante mucho tiempo y trató de rehacer su vida pero, nunca pudo porque su corazon ya tenia dueño alguien que una vez le dijo "hola mi nombre es Laura"
Hola clásico, gracias x entrar. Muero por saber si nunca pero nunca Fabian encontró a Laura.
ResponderEliminarHabiendo herramientas tan controvertidas, como Facebook (creo que aleja más gente de la que acerca, pero bue!) no se le ocurrió buscarla?
Gracias por comentar.
yo tambien extraño tus viajes a Cordoba: la previa , la vuelta, los cuentos de estar allá...
ResponderEliminarAhora estoy en Córdoba, pero no hay mas previa, los durantes son como de dos viejos amigos con buena onda y la vuelta es como la de cualquier viaje.
ResponderEliminarDebería haber empezado a escribir este blog en el 2009, cuando todos los detalles jugosos los tenía más presentes...
En fin!