El 2008 fue un año díficil; donde me di cuenta que no tenía más 30 años y que los 40 se estaban asomando. Eso en mi trajo una especie de ataque de pánico. Y en los ataques de pánico es lógico que uno haga boludeces. Porque no pensás. Nacieron mis dos primeros sobrinos y eso trajo también en mi la idea de maternidad postergada. Siempre quise tener chicos pero nunca me animé ni a tenerlos con alguien ni a tenerlos sola. Tal vez como dice mi amiga Fer, tenía el síndrome de Campanita y me seguía sintiendo una eterna adolescente.
El 2008 transcurrió entre olvidarme de las histerias de mi ex jefe confundido, mi primer ex novio y su crisis de los 40 con ganas de re editar una vieja historia conmigo (sin separase de la mujer, OBVIO!), el Pelado y la inmadurez de los recien separados, el paspado de J y su histeria colectiva, y por supuesto el Dr. N. y su histeria.
La palabra "histeria" viene de "hysteron" que en griego significa "útero". O sea que por definición, la histeria es netamente femenina. Pues Freud se equivocó.
Ultimamente los hombres tienen unos grados de histeria muy graves.
Mi 2008 no fue fácil, pero pasado Julio, entre malbecs, chocolate amargo y películas en video; este empezó a repuntar.
Y el Dr. N siempre estaba para molestarme o hacerme el comentario justo.
N es una eminencia en lo suyo. Y yo siempre necesito admirar a la persona que me gusta.
El curriculum vitae de N a mi me deja sin habla. El es bastante humilde en este aspecto, pero yo lo hacía un agrandado. No se si era su forma de abordarme, su inexperiencia con las mujeres, o que, pero cada vez que me hablaba me intimidaba. Más allá que yo sabía el efecto hormonal que su presencia hacía en mi y eso me incomodaba. Durante el 2008 habíamos cruzado un par de boludeos pero nada grave. En Septiembre me toca ir a verlo, y yo cambié radicalmente el look de mis outfits. De mis camisitas y sweaters clásicos con pantalón negro recto, pasé a jeans, remeras largas y botas altas encima del jean.
Sí, me gustaba y lo estaba empezando a provocar. Después de todo, eran todos iguales, mi ex jefe "Mt", mi ex novio el Sr. P, y el Dr. N.
Hombres casados en crisis de los cuarenta. Y yo por definición soy histérica.
Así que empecé a provocarlo cada vez más con mi actitud, pero siempre tranquila.
Mi ex novio el Sr. P, con quien tuve una historieta en el 2008, se había tomado la costumbre de verme los miércoles, después de su "partidito de fútbol". Yo los miércoles generalmente viajaba a Córdoba.
Asocio los miércoles viajando y visitando a N, histeriqueando a N; con mis vueltas y descargas con el Sr P. Fue una época divertida, donde me sentía muy deseada; pero que en definitiva, no buscaba nada en serio, porque estaba boludeando con dos tipos casados.
A finales de año el Dr. N empezó a bajar un cambio con su personalidad agresiva y empezó a tratarme con más dulzura. Demasiada histeria de mi parte no podía ser ignorada. Uno de los últimos mails del 2008, después que le había contado que estaba cansandome de las demoras en los viajes de vuelta de Córdoba en los aeropuertos, decía algo así"...Estimada Marietta; como siempre tu visita a Córdoba es una alegría y es un placer contarte entre nosotros. No me hiciste ningún comentario sobre mi trabajo, está todo bien?. Espero que hayas llegado en horario a Buenos Aires y que puedas descansar. Saludos, Dr. N (firmado con su nombre de pila)"
Fue lo primero que vi al abrir el correo a la noche al llegar a casa. Lo escribió dos segundos después de haberme ido.
Me dió como cosita en el estómago. Me gustó. Me emocionó.
No tanto como para perderme el "partidito del miércoles"....je!

Qué nivel (de grositud) amiga, muy copada la seleccción desordenada de material y la escritura espontanea, le da mucha frescura al blog. Haces reir y reflexionar. Más allá de las diferencias respecto a los nombres de lugares y personas, creo que tu discurso pega porque nos identificamos universalmente con el sentir/pensar femenino. Me alegra que hayas tomado la iniciativa! Ferchula
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